Aprender toda la vida
Durante años pensamos que primero se estudiaba y después se trabajaba, pero la velocidad con la que cambian la tecnología y el mercado laboral nos obliga a entender que el aprendizaje nunca termina.
Por: Claudia CerezoContinua en la historia
| La uni frente al ritmo del cambio
A finales de abril, la universidad Tecmilenio y el proveedor de aplicaciones empresariales SAP presentaron una alianza que acerca a los estudiantes a tecnologías que hoy forman parte de la operación diaria de las empresas. Como parte del modelo educativo de la universidad, cada año, más de 4,000 jóvenes, en los 33 campus de Tecmilenio, tienen acceso a plataformas de SAP que se utilizan en áreas como planeación financiera, analítica y gestión de procesos empresariales.

Mientras revisaba la información de esta iniciativa, me llamó la atención algo que dijo Miren Ballesteros, directora de Escuelas y Programas de Tecmilenio: “Una carrera universitaria suele durar entre tres y cinco años. Ese también puede ser el tiempo que una tecnología necesita para transformar una industria entera, modificar la forma en que operan las empresas o cambiar los perfiles profesionales que demanda el mercado”.
Entonces pensé en las chicas y chicos que apenas están empezando una carrera —y también en mi pequeña hija—. Dentro de tres o cinco años, cuando esos jóvenes se gradúen, el mundo laboral será muy diferente al de hoy. ¿Cómo podemos prepararlos para ese futuro?
| Aprender para mantenerse vigentes
Hasta hace no mucho, primero íbamos a la universidad; después, trabajábamos. Pero hoy, muchos jóvenes llegan al mercado laboral cuando todavía están estudiando; las empresas participan cada vez más en la formación de talento; y las universidades buscan acercar a sus alumnos a herramientas, metodologías y situaciones reales de negocio mucho antes de que reciban su título. La idea de que primero estudiamos y después trabajamos está desapareciendo.

Además, la velocidad con la que cambian la tecnología y los negocios nos está llevando a cuestionar muchas cosas. Lo que una persona aprende al comenzar su carrera puede necesitar actualizarse varias veces a lo largo de su vida profesional. No quiero decir que el conocimiento haya perdido su valor; para nada. El conocimiento sigue siendo fundamental, pero hoy tenemos que estar mucho más abiertos a actualizarnos, porque las herramientas, las industrias y la manera de trabajar cambian rapidísimo.
Durante la presentación de esta iniciativa, Dennison John, presidente de SAP Labs Latinoamérica, los centros de investigación y desarrollo en los que SAP diseña y prueba la tecnología, habló sobre cómo la inteligencia artificial (IA) está dejando de ser una promesa para convertirse en una herramienta que ya está transformando la manera en que trabajan las empresas. Más allá de lo que la tecnología puede hacer, ¿cómo podremos adaptarnos las personas a esta nueva forma de trabajar?
| De estudiantes a learners
Hace algunos años, las empresas buscaban principalmente especialistas: alguien que dominara una profesión, ya fuera finanzas, tecnología, recursos humanos, marketing o cualquier otra área. Hoy siguen necesitando expertos, pero también personas capaces de aprender cosas nuevas, de adaptarse y de mantenerse vigentes.
“Ya no hablamos de estudiantes; hablamos de learners”, dijo Miren. Muchos estudiantes piensan que dejarán de estudiar cuando terminen la universidad. Un learner entiende que siempre habrá algo nuevo que aprender y que el título no es la meta final, sino el comienzo de un camino para seguir descubriendo herramientas y conocimientos.

Las universidades ya lo están entendiendo. Las empresas, también. Y los profesionistas tendremos que hacerlo. Para nosotros, tal vez lo más difícil sea acostumbrarnos a que nunca terminaremos de aprender. Por eso aplaudo iniciativas como la de Tecmilenio y SAP: buscan acercar a los alumnos a lo que encontrarán en el mundo laboral. Una carrera puede darnos las bases, pero la capacidad de seguir aprendiendo tendrá que acompañarnos durante toda la vida profesional. AN