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Economía mexicana: ¿en camino hacia la recuperación?

La inversión privada no repunta, el empleo formal es insuficiente y las expectativas de crecimiento se ajustan a la baja (entre 0.8 y 1.3%). Aunque exportaciones y cuentas externas ofrecen respaldo, los retos fiscales y de gobernanza siguen limitando el potencial de expansión.

Por: Sergio Castañeda Swipe

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| El PIB no “PINta”

Todo parece indicar que la proyección de crecimiento para la economía mexicana en 2026 de entre 1.8 y 2.8% de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), sustentada en la solidez del consumo, el empleo y la inversión pública y privada, fue demasiado optimista y no se cumplirá.

Incluso, Banco de México (Banxico) revisó a la baja la estimación de crecimiento para 2026 a 1.1% (1.6% previo), apenas por arriba de las expectativas de organismos internacionales, como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de 0.8%; y en línea con el consenso de analistas y ligeramente por debajo de la expectativa de Banamex y especialistas consultados por Alto Nivel, de 1.3%.

Banxico sigue anticipando un ritmo moderado de expansión de la economía para lo
que resta del año.

Cabe recordar que en el sexenio del presidente Felipe Calderón (2006-2012), la economía registró un crecimiento promedio anual de 1.8%. En la administración del presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018), el PIB creció en promedio 2.4% anual.

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), el crecimiento promedio fue de 0.8%, el sexenio con menor crecimiento desde la administración de Miguel de la Madrid, al registrar una caída de 8.2% en 2020 derivada de la pandemia de COVID-19, sumado a una contracción previa en 2019 de 0.2%. Aunque hubo años de fuerte recuperación, como el rebote del 6.1% en 2021, el promedió se vio arrastrado a la baja, de acuerdo con indicadores del Banco Mundial y del INEGI.

| Un semestre de claroscuros

¿Cuál es el balance de este primer semestre para la economía mexicana? No es blanco, ni negro, es un conjunto de grises. En el primer trimestre del año, el saldo fue negativo para la economía mexicana, al registrar una contracción de 0.6%, como consecuencia de caídas generalizadas en todos los sectores: las actividades primarias cayeron 1.7%, la producción industrial (PI) 1.0% y los servicios 0.4%; aunque todo parece indicar que en el segundo trimestre y en lo que resta del año mejorarán las cosas, pues se vislumbra una recuperación, aunque moderada.

Para Rodolfo Ostoloza, subdirector de estudios económicos de Banamex, el balance del primer semestre del año es de claroscuros: un primer trimestre muy malo y un segundo trimestre que empieza a mostrar el camino hacia una recuperación modesta.

“La información que tenemos, los datos disponibles al segundo trimestre muestran indicios de una recuperación. En abril, la actividad económica registró su mayor crecimiento mensual desde marzo de 2021, de 1.2% (+2.2% anual) con cifras desestacionalizadas. Esta expansión sigue el crecimiento mensual de 0.6% en marzo y se explica por el fuerte avance mensual de 2.1% en la producción industrial, impulsada por la construcción, que creció casi 8%; manufacturas, con un avance de 1.2% y el crecimiento de 0.7% en los servicios, mientras el sector primario disminuyó 0.4%. No obstante, vemos algunos signos de cautela por parte de los inversionistas”, señala.

| El T-MEC…una incógnita

A esto, indica el especialista, se suma la incertidumbre negativa del T-MEC. “¿A qué me refiero? A que ya tenemos una idea de lo que va a pasar con el tratado comercial trilateral el 1 de julio. El presidente Trump lo ha dejado muy claro, el propio Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, lo tiene también claro: no se va a ratificar el tratado, no habrá una gran ceremonía con los tres jefes de Estado diciendo que el T-MEC continúa sin ningún problema; vamos a tener revisiones anuales, tal y como se plantea en el texto del T-MEC. Esto a Trump le conviene porque es una carta para presionar tanto a México como a Canadá, y obtener algunas concesiones, sobre todo de México, y esto no se modificará hasta el final de su mandato”.

Ostoloza ve una recuperación de la inversión pública, después de la sangría que hubo el año pasado, donde esta en términos generales cayó de manera importante, pero no lo ve acompañado y eso preocupa más, de un crecimiento en la inversión privada, que no termina de cuajar.

La inversión privada registró una contracción de 3.5% en el primer trimestre del año, mientras que la inversión pública comenzó a repuntar registrando una expansión trimestral de 7.9%, acumulando ya 2 trimestres consecutivos de crecimiento (+3.3% en el cuarto trimestre de 2025).

| Estabilidad con precariedad

Gerardo Herrera, académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana, resume en una frase la situación de la economía mexicana: estabilidad con precariedad.
“La economía está estable, pero hay condiciones muy precarias. ¿Por dónde comenzamos, por las buenas noticias o por las malas? Empecemos por las buenas. Tenemos una inflación bajo control, de entre 3 y 4%, tasas de interés estables (Banxico anunció que no habrá más bajas y que la tasa de interés cerrará el año en 6.50%), tenemos récord de exportaciones a Estados Unidos, simplemente en abril, que es el último mes completo que tenemos, totalizaron 50,000 millones de dólares (mdd), y si sumamos las importaciones que ascendieron a 35,000 mdd, estamos hablando de cerca de 90,000 mdd, de casi 3,000 mdd entrando y saliendo de México y EU”, subraya.

Estos números hablan de la importancia de México para EU, del papel que juega México a nivel global, dice el especialista en entrevista con Alto Nivel. “Somos el primer socio comercial de EU, por encima de Canadá, China y Vietnam, que es el país que más ha crecido. Y ser el principal socio comercial del mercado más grande del mundo, de la economía más grande del mundo, no es un logro pequeño. Entonces, cómo vemos la economía mexicana, como un conjunto de grises”.

| ¿Cuáles son las malas noticias?

Herrera empieza por la Inversión Extranjera Directa (IED), que representa el 20% del total de la inversión en el país. “Mucha de esa inversión es reinversión de compañías que ya están en México, de hecho, la mayoría, aunque ha venido creciendo la inversión nueva, pero no es suficiente. El resto de la inversión es privada nacional o pública. De estas, la última ha venido a la baja, porque ya se terminaron las obras emblemáticas, como el Tren Maya, el AIFA, el Tren Interoceánico, la refinería de Dos Bocas, aún cuando se sigan haciendo trabajos”.

Y la inversión privada, asegura, es un motor apagado, lleva 18 meses a la baja, pues hay temor, hay desconfianza por parte de la iniciativa privada nacional. “Parece que hay más optimismo sobre México afuera que dentro, donde hay mucho nerviosismo”.

Otra mala noticia, explica, es la situación que atraviesa el consumo, que se ha ido desacelerando. “Obviamente, el consumo en este cierre del primer trimestre y principio del segundo trimestre va a repuntar por el Mundial de Fútbol, pero no tanto como se esperaba, pues difícilmente van a llegar esos 5.5 millones de visitantes que se prometieron, que era la cifra estimada oficial de la FIFA”.

Banamex estima una aportación de la organización del Mundial de fútbol al crecimiento económico de México en 2026 de apenas 0.1 puntos porcentuales.

Sin embargo, indica el académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana, qué va a pasar en el tercero y cuarto trimestre del año, cuando ya no se va a tener el apoyo del Mundial.

| ¿Y qué con el grado de inversión?

Finalmente, destaca, está el tema de la calificación crediticia de México, que hoy es un foco amarillo. “Si perdemos el grado de inversión, automáticamente sale el dinero del país, porque muchos de los fondos que invierten en países, son fondos institucionales, muchos de ellos de pensiones, que tienen reglas muy estrictas, no pueden invertir en países que no tienen grado de inversión”.

Herrera no cree que suceda este año, aunque dice que varios colegas lo van perfilando, algo que no había sucedido en años.

Hay que recordar que México pierde el grado de inversión a mediados de los noventa, tras la crisis económica de 1994, que causó la devaluación del peso en los primeros días de la presidencia de Ernesto Zedillo. Y le tomó muchos años -hasta el año 2000- y mucho trabajo recuperar el grado de inversión.

Sería una lástima, considera el académico, que este año o en 2027 se perdiera el grado de inversión. “Entonces, el primer semestre no es ni blanco, ni negro, no es todo bueno, ni todo malo, es un escenario de grises, que se vuelven cada vez más oscuros”.

Sobre este mismo punto, Arely Medina, de Banamex, considera que el panorama para la calificación soberana de México se ha deteriorado de manera significativa, aunque ello no fue una sorpresa si se considera la evolución de la actividad y las finanzas públicas.

“Por un lado, S&P ratificó la calificación, pero ajustó la perspectiva a negativa ante un deterioro en el balance de riesgos. Por otro lado, Moody’s realizó un recorte a la calificación, llevando al soberano al último escalón dentro del umbral del grado de inversión (GI), en el mismo nivel que Fitch”, detalla.

| Peca de optimista

Para Cynthia Valeriano, profesora de Economía del Tecnológico de Monterrey, Campus Toluca, se pecó de optimista, se construyeron escenarios que eran difícil de sostener con la estructura que tenía el Paquete Económico 2026.

“En el primer trimestre del año el PIB cayó 0.6% y en el segundo trimestre nos encontramos iniciando una pequeña curva de recuperación de esa caída, pero difícilmente nos va a aproximar a las expectativas de crecimiento de Hacienda del 2.3%, tras haber proyectado inicialmente alrededor del 3%”, subraya.

Esto, explica en entrevista con Alto Nivel, obedece en buena medida a que la inversión privada, particularmente la nacional, se está viendo profundamente conservadora, porque no tiene muy claro qué está sucediendo con el tema de la revisión del T-MEC.

“Claro que las 500 empresas más importantes del país saben lo que está sucediendo y están tomando medidas, pero se nos olvida que el 90% de la producción nacional o de las unidades económicas en el país no son grandes, estamos hablando de micro, pequeñas y medianas empresas, que están tratando de integrarse o que ya están relativamente en ese proceso de integración de las cadenas de valor más importantes”, detalla.

¿Qué está pasando en las negociaciones del T-MEC? Valeriano dice que para EU no hay forma alguna de sentarse a la mesa sin integrar todas las agendas: económica, política, seguridad regional, ambiental, tecnológica y comercial; mientras que México únicamente se está concentrando en la comercial.

| Rebote insuficiente

Después de un rebote en el segundo trimestre del año, que implicaría un crecimiento del PIB de 1.3% en dicho periodo, para el segundo semestre se espera un crecimiento moderado, con una expansión de 1.3% para todo 2026, mejor que el de 0.6% en 2025. No obstante, señala Banamex en un análisis, el PIB hilaría tres años consecutivos de avances por debajo de su promedio histórico de 1.9% observado durante el periodo 2000-2018.

La institución financiera considera que la economía mexicana mantendrá una tendencia de recuperación gradual. Esto a medida que el gasto público se incremente conforme a lo presupuestado, la política monetaria se mantenga en terreno neutral y la eventual moderación del entorno de incertidumbre incentive una estabilización de la inversión privada.

Estima que las exportaciones se mantendrán como un motor de la actividad, impulsadas por una economía de EU que crecerá a un ritmo similar al de 2025. Asimismo, prevé que la actividad petrolera consolide su estabilización y se fortalezca la recuperación en la creación de empleos formales.

No obstante, menciona, persisten factores de riesgo significativos para estos pronósticos. Dentro de los riesgos a la baja destacan los asociados a una desaceleración en EU, deterioro de la actividad petrolera y la incertidumbre ocasionada por la revisión del T-MEC. Entre los riesgos al alza se encuentran una mayor resiliencia que la estimada en el consumo y una recuperación más rápida de la inversión privada.

Sobre esto último, Banamex destaca que la confianza empresarial se mantiene en zona de pesimismo (48.2 puntos en mayo pasado), con el componente que evalúa si es momento adecuado para invertir en niveles muy bajos para todos los sectores. AN

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