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Entre la IA y el escenario: la nueva generación que no se rinde

Entre la inteligencia artificial, la saturación de plataformas y la precariedad creativa, una nueva generación de artistas insiste en crear, resistir y hacerse escuchar. Esta columna es una mirada desde adentro a la escena cultural independiente en la Ciudad de México: sus tensiones, su potencia y las voces que se niegan a desaparecer.

Por: Valentina Girón Swipe

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| Una generación entre algoritmos y aplausos vacíos

¿Te has preguntado dónde están los niños que nacieron en el año 2000? Ya tienen 26 años y algunos nos dedicamos a la cultura. Sí, en esta época en la cual la inteligencia artificial (IA) está reemplazando a los artistas. Sí, en esta época con un millón de plataformas, que es una virtud de nuestra generación, pero también una cámara de eco al vacío.

Estamos trabajando en los teatros, en las salas de cine, en las galerías… En la mayoría de los casos, con dos o más trabajos para sostener nuestras pasiones. Estamos ansiosos de ser oídos.

Mi nombre es Valentina Girón. Soy actriz, dramaturga, directora y productora de profesión, y comunicóloga por parte de la Universidad Iberoamericana (a petición de mis padres de entregarles un título universitario). “Tienes que estudiar una carrera de verdad. Será muy complicado que seas la próxima Salma Hayek”. Estoy de acuerdo con la primera idea de esa frase; no estoy tan segura de la segunda.

Mi historia está llena de privilegios y coincidencias. Comencé en la actuación desde muy pequeña, y participé en proyectos de gran escala, como La novicia rebelde, en el Teatro de los Insurgentes; el filme americano Elysium, y unas cuantas novelas, cortometrajes y obras de teatro. Mi pasión me llevó a conseguir becas en el extranjero y acabé high school en un internado de artes en California. Después, una beca y un gran esfuerzo me llevaron a estudiar un año de artes dramáticas en The New School, en Manhattan. Llegó COVID-19 y el resto es historia. Le di a mis padres ese título universitario que sí “sirve para algo”.

Al egresar de la carrera me di cuenta de que esa frase que tanto odiaba está llena de verdad —desafortunadamente—. Entrar al mundo artístico y cultural no es sencillo. Entonces, ¿dónde están los jóvenes artistas?


| Boom creativo sobre suelo frágil

Comencemos analizando la oferta cultural y hacia dónde va la tendencia. México, más específicamente, la Ciudad de México, está atravesando un boom cultural importante. Jóvenes de todos los estados están migrando aquí con el sueño de entrar a las grandes escuelas de artes y comenzar una carrera prometedora. En cuanto a niveles creativos y de talento, he conocido a locos, apasionados, dedicados y disciplinados jóvenes en el cine, el teatro, la música, la danza, las artes visuales. Todos están en las salas de cine y en una que otra obra de teatro; menos están recitales, pero en los conciertos están a reventar. La oferta de arte independiente en México es extraordinaria y sucede totalmente así, independiente, con el menor porcentaje de becas en años y tratando de sobrevivir en un panorama no muy color de rosa.

El medio se encuentra en un momento de mucho movimiento y oportunidad: redes sociales, plataformas y herramientas tecnológicas. Qué también resultan ser un arma de doble filo: son espacios totalmente saturados en los que se lucha por la atención y el tiempo de los demás. Espacios en los que lograr algo realmente significa habilidades de marketing y no necesariamente talento. Al mismo tiempo, esta lucha por ser relevante crea una máquina de creatividad, de mezcla, de ingenio y de creatividad interesantísima en todos los ámbitos creativos.


| La urgencia de abrir espacio

La juventud artística, que lucha por sobrevivir y ser escuchada, es altamente vanguardista. ¿Resultado de la globalización y de la democratización de los medios masivos? Quizás. Probablemente en un gran porcentaje. Pero no solamente crean desde el robo y la inspiración, sino desde la hibridación cultural.

Un chavo que vende ropa en la Lagunilla, inspirado por las películas del griego Yorgos Lanthimos. Teatro que cuestiona la IA y la presencia de los seres humanos en las humanidades. Música totalmente digital y “sintética”. Poetas comparando la revolución industrial con este momento de revolución tecnológica… Los ejemplos de las cartas de amor al arte por parte de la juventud mexicana son infinitas. Y en este espacio, las exploraremos.

Agradezco el espacio en Alto Nivel. Me entusiasma ser la narradora y vocera de la escena cultural independiente en la Ciudad de México. Creo que los espacios para nuevas voces brindan frutos de ideas, sistemas, acontecimientos, inspiración, frescos, valiosos e importantes. Abrir más espacios y políticas reales para la creación independiente es la inversión más urgente que podemos hacer en nuestra cultura.


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