Ganar más para comprar menos
Que los trabajadores ganen más se oye muy bien. Pero ¿qué pasa después? ¿Qué ocurre cuando también aumentan los costos y ese dinero empieza a alcanzar para menos?
Por: Alejandro DesfassiauxContinua en la historia
| El problema del aumento de los salarios
Este año el salario mínimo general aumentó 13% y pasó de 278.80 a 315.04 pesos diarios, de acuerdo con la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami). La inflación anual fue de 3.12% en julio, según el INEGI. El aumento salarial estuvo muy por encima de la inflación. Y ahí está precisamente mi preocupación: para un negocio, un incremento de ese tamaño también representa un aumento en sus costos.
¿Qué hace entonces una empresa? Puede absorber una parte del aumento, pero no todo. En algún momento tiene que subir el precio o buscar otra forma de mantener su utilidad. Y entonces el trabajador recibe más dinero, pero también empieza a pagar más por lo que compra.
Hoy, los mismos 1,000 pesos que una familia gasta en la despensa le alcanzan para menos. Y si destina 1,000 pesos a cargar gasolina, también le alcanzan para menos litros.
Y muchas veces la gente no se da cuenta. Los aumentos son pequeños, discretos, y se van acumulando semana tras semana. Nadie tiene que anunciar que el dinero vale menos; simplemente cada vez alcanza para menos.
Subir los precios no es la única salida. Muchas compañías buscan mantener sus márgenes reduciendo la cantidad de producto. Las cajas vienen más chicas y los envases contienen menos. Aunque el consumidor tal vez paga una cantidad similar, recibe menos a cambio. Es otra manera de conservar la utilidad cuando aumentan los costos.

El aumento salarial estuvo muy por encima de la inflación. Y ahí está precisamente mi preocupación: para un negocio, un incremento de ese tamaño también representa un aumento en sus costos.
Ahora bien, el salario no es el único gasto que enfrenta una empresa. Hay renta, luz, agua, seguridad social y otros servicios, además de las revisiones y obligaciones de distintas autoridades.
Y aquí hay otro punto que me preocupa. Se habla de nuevos impuestos para determinados productos y también vemos gobiernos estatales buscando otras fuentes de recursos porque el dinero no les alcanza. La solución no es cobrarles más a quienes ya están pagando: las empresas formales.
| Reducir costos
¿Qué pasa cuando la cuenta sigue creciendo? ¡Claro! Hay que reducir costos. Algunas compañías deciden despedir a parte de su personal; otras automatizan procesos para operar con menos gente. Y hay negocios que, ante una carga que ya no pueden sostener, plantean a sus trabajadores una alternativa: pagarles un poco menos de lo establecido como salario mínimo y dejar de darlos de alta en el IMSS. Así empiezan a operar en la informalidad.
Es un fenómeno enorme. En el segundo trimestre de este año, 55.1% de la población ocupada en México se encontraba en la informalidad laboral, de acuerdo con el INEGI. Un año antes, la proporción era de 54.8%.
Y no es lo único que estoy viendo. También hay empresarios que están tomando decisiones más drásticas. Algunos están vendiendo sus negocios a grupos transnacionales y otros están optando por irse a España o Estados Unidos.

Si cumplir cada vez cuesta más y operar fuera de ella resulta más sencillo, estamos poniendo en desventaja precisamente a quienes sí pagan y cumplen con sus obligaciones.
Con esto no quiero decir que los trabajadores no deban ganar más. Por supuesto que deben ganar mejor. Lo que cuestiono es pensar que basta con aumentar el salario para mejorar automáticamente su situación. Una cosa es cuánto dinero recibe una persona y otra cuánto puede comprar con él. Si el salario aumenta, pero también suben la despensa, la gasolina y otros gastos, parte de ese beneficio se va perdiendo.
Tenemos que preguntarnos qué estamos haciendo para que las empresas permanezcan en la formalidad. Si cumplir cada vez cuesta más y operar fuera de ella resulta más sencillo, estamos poniendo en desventaja precisamente a quienes sí pagan y cumplen con sus obligaciones.
Por eso no podemos mirar solamente cuánto aumentan los salarios. Hay que ver lo que sucede después. De poco sirve que el salario aumente si ese dinero termina alcanzando para menos. AN
Alejandro Desfassiaux es presidente del Consejo de Administración de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial.