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Industria automotriz resiste la tormenta arancelaria

A pesar de la presión arancelaria de Estados Unidos, la menor demanda en ese país y los ajustes de algunas armadoras, el sector resiste: las autopartes recuperan terreno, México se mantiene como uno de los mayores exportadores de vehículos a Estados Unidos y el mercado interno conserva su fortaleza.

Por: Sergio Castañeda Montiel Swipe

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| Fundamental para México

La industria automotriz en México, uno de los motores más importantes de la economía, al representar alrededor del 4.5% del PIB nacional y cerca del 20% del PIB del sector manufacturero, sigue mostrando resiliencia, adaptándose a un entorno de alta incertidumbre y sobreponiéndose a la tormenta arancelaria del presidente estadounidense Donald Trump.

Al cierre de julio, el sector continúa mostrando un desempeño mixto. Por un lado, la producción y exportación de vehículos ligeros enfrentaron una pequeña contracción de 0.7% y 0.3%, respectivamente, en los primeros siete meses del año. Por otro lado, las exportaciones en el mes de julio registraron una caída de 9.7%, al totalizar 261,534 unidades: 28,064 autos menos que en el mismo mes de 2025, cuando se exportaron 289,598 unidades. La producción también presentó un retroceso de 2.2%, al sumar 302,673 unidades, 6,780 unidades menos que en el mismo mes de un año antes, cuando se produjeron 309,453 unidades. Esto genera cierta preocupación.

Los datos anteriores obedecen a varios factores. Primero, la aplicación por parte de Estados Unidos de un arancel de hasta el 25% a los automotores armados en nuestro país que no cumplen con las reglas de origen del T-MEC. Segundo, una menor demanda en ese país, aunque se espera una recuperación en el segundo semestre. Y tercero, la incertidumbre que ha generado la decisión del presidente Trump de no renovar por 16 años dicho tratado comercial y optar por un esquema de revisiones anuales.

Esto último ha provocado que algunas automotrices volteen a ver a otro lado. Toyota, por ejemplo, decidió invertir en Estados Unidos y trasladar gradualmente la producción de la camioneta Tacoma de su planta de Tijuana (Baja California) a un complejo en San Antonio, Texas, hacia el año 2030.

| Más de lo mismo

Nissan también decidió cerrar de forma definitiva su planta CIVAC en Cuernavaca (Morelos) en marzo pasado y mudar la producción de la NP300 y el Frontier al complejo de Aguascalientes. Esto como parte del plan global de reestructuración de Nissan para reducir costos y concentrar la manufactura en plantas más eficientes. El impacto de este cierre fue brutal, pues se perdieron 2,300 empleos directos.

Por otro lado, el sector de autopartes mantiene una trayectoria consistentemente positiva en los primeros cinco meses del año. En el acumulado enero-mayo, la producción nacional alcanzó un valor de 52,878 millones de dólares (mdd), lo que representó un crecimiento de 10% frente al mismo periodo de 2025, confirmando la recuperación del sector.

El resultado ubicó a la industria solamente 0.38% por debajo del nivel observado entre enero y mayo de 2024, año récord para la producción de autopartes en el país. El promedio mensual de producción durante los primeros cinco meses de 2026 fue de 10,576 mdd, aproximadamente 6.6% superior al promedio mensual registrado en 2025.

¿Qué significa esto? Que después de la moderación observada en 2025, este año prácticamente se han recuperado los niveles máximos de producción registrados por el sector. La industria mexicana de autopartes mantiene un crecimiento de doble dígito en el acumulado del año y se encuentra muy cerca de regresar a sus máximos históricos.

Lo mismo sucede con las ventas internas de automóviles ligeros nuevos, que en el mes de julio registraron un crecimiento de 3.4%, con 126,541 unidades, de acuerdo con el INEGI. Pero si se suman las ventas extraoficiales de las marcas chinas BYD, GAC, Chirey y OMODA, la comercialización en dicho mes alcanzó 140,141 unidades.

| Buen primer semestre

En el acumulado enero-julio, la venta de vehículos nuevos en el país totalizó 885,352 unidades, 43,513 más que en el mismo periodo de 2025, lo que significó un crecimiento del 5%. Si se suman las ventas extraoficiales de las cuatro marcas chinas, se comercializaron un total de 945,270 unidades, por lo que el crecimiento en los primeros siete meses del año fue de 5.7%.

El 40.9% de los vehículos comercializados en el país en los primeros siete meses del año fueron SUVs, el segmento preferido por los consumidores; seguido de subcompactos (22.8%), compactos (16%), camiones ligeros (16.8%), de lujo (2%) y camiones pesados (0.6%).

El 84% de todas las unidades vendidas en el periodo enero-julio de 2026 provienen de China, Brasil, India, Estados Unidos, Japón y Tailandia. La venta en el mercado interno de producto manufacturado en China representó un 22.8%, mientras que las ventas de marcas de origen chino representaron el 11.5% del mercado interno en el periodo de referencia.

El pronóstico de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), que preside Guillermo Rosales, apunta a otro año histórico de ventas, de entre 1.5 (+2.8%) —estimación del INEGI— y 1.6 (+3.7%) millones de unidades.

Aquí destaca el papel que juegan las armadoras, sus redes de concesionarios y sus financieras para colocar más producto en el mercado, al ofrecer condiciones más favorables de precio, con plazos de hasta 84 meses, algo nunca antes visto en la industria; además de seguro gratis, bonos, entre otros.

Si bien alargar la vida del financiamiento permite a más consumidores adquirir un vehículo nuevo, también hace más lenta la tasa de renovación, lo que podría impactar más adelante la venta de automotores.

| Una industria competitiva

Pese al entorno de incertidumbre, la Industria Nacional de Autopartes (INA) señala que los resultados de los primeros cinco meses del año muestran una industria competitiva, diversificada y con capacidad para responder a la demanda regional. Esta tendencia positiva se basa en un crecimiento sostenido de los principales grupos de productos.

Entre enero y mayo de este año, las partes eléctricas, que concentraron 19.6% de la producción nacional, crecieron 11.40%; telas, alfombras y asientos avanzaron 10.25%; las partes para motor aumentaron 8.21%; y la producción de motores a gasolina sobresalió con un incremento de 39.17% respecto al mismo periodo del año anterior.

En el ámbito regional, Coahuila se mantuvo como la principal entidad productora, con 15.7% del total nacional; le siguió Guanajuato, con 13.5%, y Nuevo León, con 13.2%.

En conjunto, los 10 estados con mayor producción concentraron 87% del valor nacional y nueve de ellos reportaron crecimiento, reflejando la amplitud de la plataforma manufacturera del país.

En materia de comercio exterior, México exportó autopartes por 45,994 mdd entre enero y mayo de 2026, mientras que las importaciones sumaron 30,669 mdd. Con ello, la balanza comercial del sector registró un superávit de 15,324 mdd, resultado que reafirma la fortaleza exportadora de esta industria.

Estados Unidos concentró 86.9% de las exportaciones mexicanas de autopartes, reflejo del alto grado de integración de la cadena automotriz de América del Norte. A su vez, las autopartes producidas en México representaron 44.73% de las importaciones estadounidenses del sector, lo que consolida al país como el principal proveedor de autopartes para este mercado.

| Un mercado atractivo en camino a la electrificación

México sigue siendo un mercado sumamente atractivo para las firmas automotrices y la llegada de más marcas chinas lo confirma, afirma Diego Camargo Serna, CEO de BMW Group México. “Este año se van a vender entre 1.6 y 1.7 millones de vehículos nuevos, lo que nos vuelve uno de los 15 mercados más importantes a nivel global, así que es un mercado muy atractivo para todos los jugadores”.

En entrevista con Alto Nivel, el directivo señala que la llegada de nuevas marcas no solo representa una competencia en ventas, sino también en tecnología, innovación, diseño y servicio posventa. “Las marcas que ya se encontraban en México han tenido que renovar su portafolio de productos, pues los nuevos jugadores llegaron con una oferta importante de híbridos y eléctricos, que no existía en el mercado”.

En ese sentido, dice, estamos viendo una conversión del mercado hacia vehículos eléctricos mucho más rápida de lo que se tenía como tendencia natural, y uno de los segmentos que está avanzando de manera importante es el de lujo, porque se tiene a un consumidor más proclive a la innovación.

“En el caso de BMW, contamos con las tres tecnologías: combustión, híbrida (que es la tecnología de transición hacia la electromovilidad) y 100% eléctrica. Nosotros no decidimos por el cliente; el cliente es el que decide qué tecnología quiere. Nuestra estrategia es seguir la demanda más que forzar al cliente por el lado de la oferta, y nos ha ido bien”, subraya.

| BMW marca el camino

En el primer trimestre del año, BMW tuvo un récord histórico en entrega de vehículos eléctricos, al comercializar alrededor de 280 unidades, lo que significó un crecimiento de 8.8% en comparación con el mismo periodo de 2025. MINI colocó 343 unidades eléctricas, un crecimiento de casi 90% respecto al mismo periodo del año pasado.

“Con la llegada de la nueva iX3, lanzada en junio pasado, las ventas de eléctricos de BMW en México crecerán aún más. Este año estimamos comercializar alrededor de 1,200 vehículos eléctricos, de los cuales alrededor de 200 serán del modelo iX3”, detalla.

Actualmente, BMW lidera el segmento de lujo en México. Uno de cada tres autos de lujo vendidos es BMW, que tiene una participación en el segmento del 29%, mientras que MINI cuenta con una participación de alrededor del 8%. En conjunto estamos hablando de una participación total del 37%.

Sin embargo, el directivo reconoce que este año se espera una caída en ventas del 5%, menor a la esperada para el segmento de lujo. “En tanto mantengamos nuestra participación en el segmento, estamos bien; es decir, entre 28 y 29% para BMW y entre 7 y 8% para MINI”.

Además del lanzamiento de la nueva iX3, la marca prepara para finales de año la presentación de otro vehículo importante para su portafolio.

| Producción resiliente

La producción y la exportación de vehículos son, hasta ahora, las más afectadas por la incertidumbre que genera la política arancelaria del presidente Trump y la caída de las ventas totales de vehículos nuevos en Estados Unidos. En el acumulado a julio de este año, estas últimas presentan un retroceso de 2.3%, al pasar de 9.5 millones de unidades en el mismo periodo de 2025 a 9.2 millones.

Sin embargo, México se mantiene como el segundo mayor exportador de vehículos a Estados Unidos, con una participación del 16% en el acumulado a julio de 2026. La siguen Corea del Sur (9%), Japón (8.8%), Canadá (6.3%) y Alemania (2.5%).

El 47% de la producción de vehículos en México es de SUVs. En los primeros siete meses del año se produjeron 1.087 millones de unidades de este tipo, un retroceso de 6.2% respecto al mismo periodo de 2025 (1.15 millones); seguido de las pick ups, con un total de 735,037 unidades, cifra 17.7% mayor que la registrada en el mismo periodo de 2025 (624,551 unidades) y una participación de 32%; y compactos, con un total de 343,847 unidades, lo que significó un retroceso de 13.5% respecto a 2025 (397,310 unidades).

En lo que respecta a la exportación, las SUVs son los vehículos más exportados por México. En el acumulado a julio de este año se exportaron 992,754 unidades de este tipo de automotores, cifra 5.4% menor a la registrada en el mismo periodo de 2025 (1.049 millones), alcanzando una participación de 50.9%; seguido de las pick ups, con un total de 644,817 unidades, 18.5% más que en el acumulado a julio de 2025 (544,109 unidades), para una participación de 33.1%; y compactos, con 250,119 unidades (-16%) y una participación de 12.8%.

| Confianza en México

A pesar de las malas noticias de Toyota y Nissan, el resto de las empresas automotrices que producen en el país siguen apostando por México como plataforma de producción para exportación y el mercado interno. Un ejemplo son General Motors y BMW. La primera anunció el pasado 19 de mayo un nuevo proyecto para ensamblar, en su complejo de Ramos Arizpe (Coahuila), alrededor de 80,000 vehículos anuales destinados a satisfacer la demanda del mercado mexicano. Primero, la Chevrolet Groove en 2027 y, en una siguiente etapa, la Chevrolet Aveo, uno de los vehículos de mayor venta en México.

Este proyecto forma parte de la inversión de 1,000 mdd anunciada en enero de 2026 para competir en los segmentos de mayor volumen del mercado mexicano.

“Este es un proyecto concebido en México, para México. Fortalece la industria nacional, aprovecha la capacidad instalada de nuestro país y responde de manera directa a lo que hoy requieren los clientes mexicanos, especialmente en segmentos accesibles y de alto volumen”, comentó Paco Garza, presidente y director general de General Motors de México, Centroamérica y el Caribe, durante el anuncio, en el que estuvieron presentes la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.

“Tan solo con estas 80,000 unidades anuales, General Motors contribuirá a superar la meta del Plan México de incrementar en 10% la producción de vehículos para el mercado nacional hacia 2030”, subrayó.

El proyecto aprovechará la infraestructura existente y la experiencia del talento del complejo de Ramos Arizpe, una planta con una sólida trayectoria en excelencia operativa y capacidad técnica.

| T-MEC, clave para el sector

Hacia adelante, indica Grupo Financiero Monex en un análisis, la evolución del sector automotriz seguirá centrada en el proceso de revisión del T-MEC, el cual entró en una nueva etapa de revisiones anuales, así como en los avances de las negociaciones bilaterales entre México y Estados Unidos.

Si bien ambas partes mantienen el diálogo para fortalecer la integración productiva de Norteamérica, continúan sobre la mesa temas relevantes para la industria automotriz, como las reglas de origen, los requisitos de contenido regional y las medidas arancelarias aplicadas al sector.

En este contexto, las próximas rondas de negociación serán determinantes para reducir la incertidumbre que enfrenta la industria y para definir el entorno bajo el cual continuarán operando las cadenas de suministro y las nuevas inversiones en los próximos años.

Al respecto, Chief Investment Office de UBS Global Wealth Management señala en un análisis que, aunque la decisión de Estados Unidos de no extender automáticamente el T-MEC por 16 años genera incertidumbre, el acuerdo sigue siendo la principal ventaja competitiva del país.

Sin embargo, la revisión abre un debate estructural centrado en la seguridad económica, las cadenas de suministro estratégicas y los aranceles de la Sección 232 al acero, aluminio y sector automotriz. Estas medidas ya presionan las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos: los envíos de vehículos ligeros registraron una caída interanual de 3.6% durante el primer semestre de 2026.

Así, aunque la industria automotriz mexicana ha mostrado capacidad para resistir un entorno complejo, los próximos meses serán clave. La revisión del T-MEC, la política arancelaria de Estados Unidos y la evolución de la demanda marcarán el rumbo de un sector que, pese a la incertidumbre, mantiene su fortaleza productiva, exportadora y un mercado interno atractivo. AN

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