altonivel
Regresar a la edición
Pantalla completa Compartir Accesibilidad Tamaño de texto
A- A+
Animaciones
Iniciar sesión

México necesita una señal clara para volver a crecer

Por: Alejandro Desfassiaux Swipe

Continua en la historia

Swipe Desliza a la izquierda para continuar

Terminamos la primera mitad del año con una preocupación cada vez más fuerte entre empresarios y quienes generamos empleo en México: la falta de claridad sobre hacia dónde vamos.

Las expectativas que se tenían para este año ya se han ajustado a la baja y, desde mi perspectiva, si las condiciones no cambian, podríamos cerrar el año con un PIB cercano a 0.4%.

La economía no está creciendo al ritmo que necesita el país. Las expectativas que se tenían para este año ya se han ajustado a la baja y, desde mi perspectiva, si las condiciones no cambian, podríamos cerrar el año con un PIB cercano a 0.4%. Es una cifra que refleja una economía detenida y un país que necesita tomar decisiones.

| Falta de rumbo

El problema es la falta de rumbo. No sabemos qué viene, qué decisiones se tomarán ni qué condiciones tendrá el país en los próximos meses. La inversión necesita confianza, y la confianza se construye con acciones.

Muchos empresarios están en una especie de impasse. No porque no quieran invertir ni porque carezcan de recursos o proyectos, sino porque están esperando señales contundentes. Observan con cautela el rumbo económico, las reglas del juego y las condiciones para seguir creciendo.

Llevamos siete años y medio con un crecimiento económico que no corresponde al potencial que tiene México. Esto ha generado desánimo en el sector empresarial y productivo, porque hay capacidad, talento y personas dispuestas a trabajar, pero falta una señal clara que nos permita avanzar.

El gobierno debe entender que ya se acabó el dinero. Los recursos sanos de un país vienen de una economía activa: de empresas que invierten, generan empleos y pagan impuestos.

El gobierno debe entender que ya se acabó el dinero. Los recursos sanos de un país vienen de una economía activa: de empresas que invierten, generan empleos y pagan impuestos.

Por eso es indispensable volver a promover la inversión. Los programas sociales son importantes y atienden necesidades reales, pero para que puedan mantenerse se necesita generar recursos. Y esos recursos vienen de empresas que producen y de personas que tienen empleos formales.

México necesita volver a invertir en infraestructura. La que hoy tenemos es prácticamente la misma que existía hace años. No hemos visto grandes cambios en carreteras, autopistas, escuelas o proyectos que permitan impulsar el crecimiento del país. Cuando no hay inversión en infraestructura, la economía lo resiente. Se vuelve más difícil transportar mercancías, abrir nuevas operaciones y atraer nuevos proyectos.

| Definir el rumbo

El segundo semestre será importante para definir el rumbo de México. Las decisiones sobre la relación comercial con Norteamérica, las acciones que emprenda el gobierno y las medidas que se implementen serán determinantes para saber si la inversión regresa o si continuamos en espera.

Pero el tema económico no puede separarse de la seguridad. La inseguridad representa un costo para las empresas. Los transportistas enfrentan riesgos importantes al circular y muchas veces deben modificar sus operaciones por temor al crimen organizado. Esto afecta directamente la cadena productiva del país.

México necesita recuperar la capacidad de tomar decisiones. Necesitamos acciones concretas, orden y una visión que permita que quienes trabajan, producen e invierten puedan hacerlo con certeza.

Cuando un producto no llega a tiempo, se pierde una oportunidad. Cuando una mercancía no está disponible en el momento necesario, otro competidor ocupa ese espacio. Cuando un transportista enfrenta mayores costos para proteger su operación, el sistema pierde competitividad.

El problema carretero refleja esta combinación de factores: inseguridad, bloqueos, falta de infraestructura y ausencia de autoridad para resolver conflictos. Trayectos que antes eran relativamente ágiles hoy toman varias horas. Ir a Puebla, por ejemplo, podía tomar hora y media; ahora puede llevar hasta cuatro horas.

México necesita recuperar la capacidad de tomar decisiones. Necesitamos acciones concretas, orden y una visión que permita que quienes trabajan, producen e invierten puedan hacerlo con certeza. Muchos empresarios estamos dispuestos a seguir apostando por el país; muchos trabajadores buscan oportunidades; muchos sectores tienen capacidad para crecer. Solo hace falta recuperar la confianza. La inversión está esperando una luz verde para volver a moverse. AN

 


Alejandro Desfassiaux es presidente del Consejo de Administración de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial.

También en esta edición

Compartir