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Prendes: historia y tradición centenaria en constante evolución

Con más de 130 años de historia, Prendes es más que un restaurante: es un testigo privilegiado de la vida social, política y cultural de México. Hoy, desde su nueva etapa en Polanco, reafirma su legado al equilibrar tradición y modernidad en una experiencia gastronómica pensada tanto para el disfrute como para los negocios.

Por: Amílcar Olivares Elizalde Swipe

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| Restaurante con historia

Pocos restaurantes pueden presumir de una historia que atraviese más de un siglo de vida. Ese es el caso de Prendes, un clásico de la alta restauración en la Ciudad de México, cuyo origen se remonta a 1892, cuando la élite capitalina comenzaba a adoptar las costumbres sociales de los grandes cafés y restaurantes europeos, particularmente los de París.

Desde sus primeros años, Prendes se consolidó como un punto de encuentro para políticos, artistas e intelectuales, quienes encontraban en su mesa una refinada combinación de cocina española y mexicana.

Su primera sede estuvo ubicada en el terreno donde hoy se levanta el majestuoso Palacio de Bellas Artes, proyecto impulsado por el entonces presidente Porfirio Díaz. La construcción del recinto obligó al restaurante a trasladarse a la calle 16 de Septiembre, ahí mismo, en el Centro Histórico, donde continuó construyendo su reputación durante décadas bajo la conducción de la familia Álvarez, originaria de Prendes, en Asturias, al norte de España.

Con el paso del tiempo, el restaurante se convirtió en un auténtico salón de historia viva: por sus mesas desfilaron figuras como Diego Rivera, Frida Kahlo, María Félix, Walt Disney y Gary Cooper, además de líderes revolucionarios como Emiliano Zapata y Venustiano Carranza.

Uno de los episodios más recordados involucra al propio Rivera, quien acudía con frecuencia al restaurante y promovió que los gusanos de maguey se incorporaran al menú, convirtiendo a Prendes en el primer restaurante en servir este ingrediente tradicional mexicano.

Hoy, el restaurante vive una nueva etapa desde 2016, cuando reabrió sus puertas junto al emblemático El Palacio de Hierro Polanco, conocido como el “Palacio de los Palacios”. Esta nueva sede combina tradición, modernidad y sofisticación: una terraza rodeada de vegetación con una elegante fuente, un salón privado ideal para reuniones discretas de negocio que ocupan mayor privacidad y un comedor principal cuya decoración rinde homenaje al mural histórico del antiguo local del Centro Histórico.

Prendes forma parte del consolidado Grupo Bellinghausen, uno de los más longevos y respetados de la capital. Bajo su paraguas también operan conceptos como Puerto Prendes, Boccado Prendes, Bellinghausen y Casa Bell, espacios que comparten una filosofía culinaria basada en la tradición, la calidad del producto y un servicio ideal para comidas de negocios.


| Los platillos de Alto Nivel

La propuesta gastronómica actual está bajo la dirección del chef corporativo Román Aguilar, quien ha asumido la tarea de modernizar la cocina sin perder la esencia que convirtió a Prendes en una institución culinaria. Su enfoque combina técnicas contemporáneas con recetas históricas, logrando una cocina que respeta la memoria gastronómica del lugar mientras dialoga con los gustos actuales.

Destaca de este lugar el que, a la manera cantinera clásica, el chef tiene todos los días platillos diferentes para recomendar, por lo que el menú del día se vuelve siempre distinto.

Recomendamos comenzar con un buen plato de jamón (manejan desde serrano, hasta jabugos 5 J) y después con el renovado cebiche de robalo con piña y coco, un plato fresco que juega con notas tropicales y acidez equilibrada. También sobresale el tiradito de ribeye en salsa de cítricos, una propuesta inesperada que combina la textura de la carne con un perfil aromático delicioso. O la alcachofa tatemada con limón y perejil o los boquerones del cantábrico en aceite de oliva.

Posteriormente, para quienes buscan sabores más robustos, sugerimos los camarones a las brasas en espejo de mole añejo, o el imperdible filete de robalo cantábrico, que subraya la influencia española presente en la identidad del restaurante y cuya salsa espesa con almejas y camarones harán el deleite de cualquier paladar.

También proponemos compartir los volcanes de ribeye o el salpicón de pescado a la Rodrigo, así como clásicos que siguen siendo parte fundamental de la tradición culinaria Prendes, como el chamorro o el tradicional filete Prendes o “Chemita”, del que ellos son los creadores. Si lo que se busca es un plato que combine fortaleza con delicadeza, sin duda los clásicos sesos a la mantequilla negra son la opción.

Entre los ingredientes más celebrados destacan los escamoles, considerados el “caviar mexicano”, que el restaurante obtiene desde hace más de siete décadas del mismo productor hidalguense.


| Vinos, mixología y el escenario perfecto para los negocios

La experiencia en Prendes no estaría completa sin su sólida oferta de bebidas. El restaurante cuenta con una cava que reúne etiquetas nacionales e internacionales cuidadosamente seleccionadas, lo que permite maridajes precisos, tanto para platos marinos como para cortes de carne o recetas tradicionales mexicanas.

A esta selección se suma una barra que ha incorporado propuestas de mixología contemporánea, así como una tendencia cada vez más presente en la alta restauración: la coctelería sin alcohol, pensada para comensales que buscan sofisticación sin recurrir a bebidas alcohólicas.

Pero más allá de la cocina y el vino, Prendes ha consolidado su reputación como uno de los espacios predilectos para comidas de negocios en la capital. Su interiorismo elegante, la amplitud de sus salones y la posibilidad de mantener conversaciones privadas en un entorno discreto lo convierten en un punto natural de encuentro para ejecutivos, empresarios y tomadores de decisiones.

Historia, prestigio, gastronomía, servicio y un ambiente de sofisticación en constante evolución son los elementos que explican por qué, después de más de 130 años, Prendes sigue siendo un referente de alto nivel en la vida social y empresarial de México. AN

 


* Amílcar Olivares es nuestro experto gastronómico. Divide su tiempo como socio y director de Operaciones de la agencia Trendal Comunicación e Influencia, y su pasión por el arte, la literatura, el vino y la gastronomía.

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