Se frena el avance de las mujeres en la alta dirección
Aunque la participación femenina en la alta dirección en México creció de forma sostenida durante dos décadas, en los últimos cinco años el avance se ha detenido. La persistencia de brechas en consejos consultivos y de administración evidencia la urgencia de impulsar estrategias más efectivas para acelerar la inclusión de mujeres en los espacios de mayor toma de decisión.
Por: IPADE Business SchoolContinua en la historia
| La brecha de género persiste
Los resultados más recientes de la investigación Trabajo Decente en México 2005-2025, elaborada por el Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección (CIMAD) en colaboración con Afore SURA, indican que en los últimos cinco años, la participación de mujeres en posiciones de alta dirección se ha mantenido sin variaciones significativas, con niveles de entre 37.5 y 38.2%. Este comportamiento contrasta con años anteriores, en los que se registraba una tendencia de crecimiento pequeña, pero constante.
Sin embargo, el análisis histórico muestra avances graduales: entre 2005 y 2025, la participación de las mujeres en posiciones de alta y media dirección registró un incremento acumulado de 10.2%.
Otra investigación del CIMAD realizada a consejeros evidencia que la brecha de género persiste en los órganos de gobierno corporativo. En consejos consultivos, los hombres ocupan el 72% de las posiciones, mientras que las mujeres representan el 28%. De manera similar, en los consejos de administración de empresas privadas, los hombres concentran el 75% de los asientos, frente a una participación femenina de 25%.
“La falta de crecimiento de presencia femenina en los niveles más altos de decisión en las empresas pone de manifiesto la necesidad de acelerar acciones estratégicas que permitan incrementar la presencia de mujeres en espacios de liderazgo, promover el desarrollo de talento femenino y fomentar una cultura organizacional que favorezca la igualdad de oportunidades”, afirma Yvette Mucharraz y Cano, directora del CIMAD.
| Más mujeres en las mesas de decisión
Con el propósito de facilitar la visibilidad y el acceso de más mujeres a los máximos órganos de administración de las empresas, hace algunos años el CIMAD —uno de los centros de investigación de IPADE Business School— lanzó la Red de Consejeras y Expertas México, iniciativa que integra a mujeres que ya participan en consejos de administración, cuentan con experiencia en gobierno corporativo o se encuentran preparadas para asumir estas responsabilidades y participar como expertas en paneles o foros.
Diversos estudios han documentado que la participación de las mujeres en órganos de gobierno corporativo aporta beneficios relevantes para las organizaciones y el entorno. De manera complementaria a la labor de los varones, y aun cuando es imposible generalizar, algunas de las aportaciones en materia de liderazgo que ellas aportan incluyen:
• Resiliencia: históricamente se ha visto que, en medio de la adversidad, regularmente las mujeres buscan alternativas y se empoderan: se adaptan y crecen.
• Visión estratégica del manejo de recursos: su perspectiva puede ser amplia y busca balancear las decisiones en el corto y el largo plazo. Además, las mujeres suelen aprovechar al máximo las capacidades internas y externas, así como los bienes materiales e intangibles.
• Desarrollo de talento: frecuentemente, dentro de sus prioridades están preparación y el desarrollo de los empleados.
• Autoconocimiento: las mujeres suelen destacar por su capacidad de conocerse a sí mismas, reconocer sus fortalezas, mantener una actitud abierta para aceptar errores y aprender de ellos.
| Generar conocimiento para impulsar el liderazgo femenino
El CIMAD se fundó en 2008 con el propósito de dar respuestas a los desafíos que enfrentan las mujeres que buscan abrirse camino hacia la alta dirección en un mundo predominantemente masculino. Desde entonces, ha trabajado en la generación de conocimiento y en la creación de modelos que impulsen a las organizaciones a integrar el talento femenino desde una perspectiva de negocio, desarrollo de talento y responsabilidad social. Su labor cobra especial relevancia en un momento en el que el avance parece haberse detenido y las empresas enfrentan el reto de traducir el discurso de inclusión en resultados concretos.
El estancamiento no es un punto de llegada, sino una señal de alerta. Hoy, más que nunca, acelerar la incorporación de más mujeres en los espacios de decisión deja de ser una conversación aspiracional para convertirse en una prioridad estratégica. Más que cerrar una brecha, se trata de no desaprovechar talento clave para el futuro de las organizaciones. AN