Si no es ahora, ¿cuándo?
La situación que atraviesa nuestro país no es la más alentadora. Errores internos y las medidas adoptadas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, han comenzado a afectar diversas actividades económicas y el flujo de divisas. Un ejemplo claro son las remesas, que hasta hace poco mantenían una tendencia al alza, pero que ya ha empezado a desacelerarse.
Bastan algunos elementos para comprender la compleja realidad descrita líneas atrás. La industria manufacturera, por ejemplo, se está viendo afectada por la imposición de aranceles por parte de nuestro vecino del norte, lo que desde un inicio pone en riesgo su crecimiento y reduce su atractivo como destino para nuevas inversiones.
Hablar de manufactura implica, casi de forma inevitable, referirse a la industria automotriz. Esta actividad, que venía registrando un crecimiento sólido, muestra ahora una tendencia a la baja con señales de un posible deterioro. La preocupación crece tras las recientes declaraciones del secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, quien afirmó en entrevista con CBS News que el presidente está decido a renegociar el T-MEC con México y Canadá, pues no desea que en territorio norteamericano circulen automóviles fabricados en países vecinos.
Así pues, si los ingresos de nuestro país no logran crecer ni a través de las remesas ni de las exportaciones, ¿qué esperanza nos queda desde el frente externo? La pregunta puede parecer compleja, pero la respuesta es clara: el turismo.
México es un país que tiene todo para consolidarse como una potencia turística –incluso más de lo que ya es–, gracias a su ubicación geográfica, su diversidad de climas y sus diferenciadores naturales. A esto se suman una infinidad de atributos que seguramente vienen a tu mente: calidad del servicio, precios competitivos, una amplia variedad de atracciones y una hotelería de clase mundial, que en algunos destinos incluso puede considerarse superior.
Sin duda, aún existen muchas áreas de oportunidad, especialmente en materia de infraestructura y seguridad; sin embargo, tanto las autoridades federales y estatales como los hombres y mujeres de negocio que invierten en la industria están trabajando de manera destacada, y los resultados respaldan sus esfuerzos.
De acuerdo con un reciente estudio presentado por la firma CBRE, especializada en consultoría, comercialización y servicios inmobiliarios, entre enero y abril de 2025 México recibió 15.6 millones de turistas internacionales, cifra que representa el máximo histórico para esos meses en los últimos seis años.
Durante este mismo periodo se inauguraron más de 2,280 habitaciones nuevas, y se estima que para el segundo semestre del año más de 3,900 habitaciones adicionales estarán en operación.
Los actores que integran el sector están convencidos de que el objetivo establecido desde la Presidencia de la República –convertir a México en el quinto país más visitado del mundo en los próximos años– es una meta alcanzable.
En un extenso reportaje sobre esta actividad económica, que tiene el potencial de convertirse en el principal generador de divisas, te presentamos, en exclusiva, los comentarios de los máximos dirigentes del sector, encabezados por Josefina Rodríguez Zamora, secretaria de Turismo del Gobierno de México, y Mara Lezama Espinosa, gobernadora de Quintana Roo.
Más que una aspiración, el turismo se presenta hoy como una verdadera oportunidad para reactivar la economía y consolidar a México en el escenario global. Sin embargo, el camino exige responsabilidad, inversión inteligente y una visión compartida entre gobierno, iniciativa privada y sociedad. Si se actúa con decisión y visión estratégica, el turismo no solo será un motor de crecimiento, sino también una fuente de orgullo y bienestar para todas y todos los mexicanos. Porque, si no es ahora, ¿cuándo?