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Reporte especial

NEARSHORING DESPIERTA UN NUEVO MEXICAN MOMENT

Las pymes y emprendedores se encuentran ante una oportunidad de oro frente al nearshoring, pues pueden sumarse como proveedores de las grandes trasnacionales que se instalan en México.

Por: Yanin Alfaro Swipe

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El mundo está mirando un Mexican Moment gracias al boom del nearshoring o relocalización de las manufactureras. En esta efervescencia de fábricas de multinacionales instaladas en México no sólo se beneficiarán las grandes empresas, sino también los emprendedores y las pequeñas y medianas empresas (pymes).

El contexto internacional sociopolítico -que incluye la guerra de Rusia y Ucrania, la elevada tasa de interés global, así como la guerra comercial entre Estados Unidos y China- favorece a México debido a su posición geográfica y a su mano de obra calificada.


Durante el 2022, y con series desestacionalizadas, el Producto Interno Bruto (PIB) aumentó 3.1 % a tasa anual, indica el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Aunque aún no se conocen cifras de cuánto podría aportar la relocalización de las cadenas de producción y suministro, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) considera que las oportunidades por el nearshoring colocarán al alza al PIB.

La Secretaría de Economía (SE) calcula que alrededor de 400 empresas extranjeras instalarán sus plantas en México. Según datos preliminares de un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el nearshoring podría agregar $78 mil millones de dólares anuales en exportaciones adicionales de América Latina y el Caribe en el corto y mediano plazo. Región en la que México podría ver las mayores ganancias, al agregar $35.3 mil millones de dólares anuales solo en exportaciones de bienes.


Oportunidad de oro para México

Ostolaza señala que hay sectores con alto potencial como el de autopartes, el de equipo de audio y vídeo, la parte de equipo electrónico y sus componentes, aparatos electrodomésticos, equipamiento médico, así como un gran impulso y necesidad por parte de la demanda de semiconductores.

Sin duda, hoy México vive un auge de nearshoring por su tradición de manufactura por la ubicación de importantes clústers automotrices en el norte del país y la llegada de una planta de Tesla a Nuevo León en el municipio de Santa Catalina, así como el proceso de ubicación de plantas industriales de origen chino, explica Leonardo González, analista de real estate en Propiedades.com, una plataforma inmobiliaria que se especializa en bienes raíces residenciales, inmuebles industriales y comerciales.


Este fenómeno económico de relocalización industrial es una tendencia que está en consolidación, dice González. Se trata de una tendencia que le precede al offshoring, es decir, el proceso de trasladar una parte de un negocio al extranjero; el traslado de procesos y servicios de fabricación para aprovechar los costos más bajos.

De acuerdo con el presidente de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), el país ha atraído entre 75 y 100 empresas canadienses, chinas, coreanas y japonesas que implementaron o expandieron operaciones en México.

Con la llegada del Covid-19 se rompieron las cadenas globales de suministro y comenzaron los desabastos, por lo que las cadenas se reconfiguraron para acercar la ubicación de la producción a la demanda final de los productos, explica Ostolaza.


México está en una excelente posición para recibir empresas manufactureras por su mano de obra calificada, y los conocimientos y las habilidades que tienen para desarrollar productos, por su cercanía con Estados Unidos y por su estabilidad política, argumenta Edgar Castillo Huerta, profesor del Departamento de Contabilidad y Finanzas, de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey.

Cada año en México egresan más de 100,000 y los fabricantes mexicanos tienen mucho prestigio, por su calidad, certificada por el ISO 9000, además, el país otorga las patentes y marcas registradas al mismo nivel de respeto a las normas en Estados Unidos, lo que brinda confianza y certidumbre a las empresas internacionales que quieren instalarse en México, como es el caso de Tesla, en Nuevo León, ejemplifica Ostolaza.


Momento para pymes y emprendedores

Las pymes y emprendedores se encuentran ante una oportunidad de oro frente al nearshoring, pues el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en su capítulo 25, habla por primera vez de las pymes.

Pero, en la ola del nearshoring, no sólo beneficia el T-MEC, también lo hacen muchos tratados de libre comercio que le permiten a México ser mucho más competitivo en cuestión de costos y de transportación, añade Castillo, también profesor adscrito al Think Tank Financiero del Tec de Monterrey.

Ostolaza agrega que en la incorporación de tecnologías las pymes, y especialmente las startups tecnológicas, tienen una gran oportunidad de crecimiento para poderse insertar en las cadenas globales de valor porque se pueden posicionar como principales proveedores locales.

 


Desde el CCMX consideran que las startups y las pymes están listas para surfear la ola del nearshoring. Su trabajo como institución que agrupa a las empresas que conforman el Consejo Mexicano de Negocios es fortalecer a las pymes para que para que se integren de manera eficiente las cadenas de valor de estas compañías y sean más productivas y más rentables.

Propiedades.com es una de las startups que ya son testigos del auge del nearshoring. Aunque su fuerte son los bienes raíces residenciales, han observado un aumento en la oferta y demanda de inmuebles industriales y comerciales.

La demanda de naves industriales en todo México ya venía mostrando un crecimiento desde hace dos años, pero 2023 es el año de consolidación. “Esperamos que esta tendencia tenga un periodo de duración prolongado de al menos tres años”, calcula González.


El analista de Propiedades.com ha observado que la demanda de naves industriales no sólo se concentra en el norte del país, donde la oportunidad para el nearshoring es mayor.

Entre las plazas más importantes están: Naucalpan, Cuautitlán y Tlalnepantla de Baz en el Estado de México; El Marqués, en Querétaro; Santa Catarina, Apodaca y Monterrey, en Nuevo León; la zona industrial Vallejo en la Ciudad de México; y Tlajomulco de Zúñiga en Jalisco.

Si el flujo de inversiones extranjeras continúa incrementando habrá un mayor dinamismo en el segmento de naves industriales, afirma González.

La región del sureste tampoco debería quedarse atrás, desde el CCMX, están revisando cómo pueden agruparse los estados de esa zona en un bloque. No sólo Yucatán tiene un fuerte potencial también Oaxaca, Quintana Roo, Campeche, Tabasco, Veracruz y Chiapas, afirma Ostolaza.


Retos para las startups y pymes

Para surfear la ola del nearshoring las pymes y startups enfrentan principalmente tres retos, de acuerdo con los expertos consultados.

El acceso a capacitación es necesario para “realmente entender este nuevo mundo, y entender que estamos en un mercado muy cambiante, hay que saber leer estas nuevas necesidades”, dice Ostolaza. “Hay un reto en cuestión de educación, de profesionalización de nuestra mano de obra; las pymes deben estar preparadas en cuestiones de estándares internacionales”, agrega Castillo.

En México el 75% de las empresas que nacen en el país se mueren antes de los dos años, apunta Ostolaza, y una de las causas es la falta de financiamiento. Por ello, en el CCMX cuentan con aliados financieros como la banca comercial, la banca de desarrollo, con fintech, inclusive con fondos de capital de riesgo y de equity. Para superar este reto, aconseja Castillo, se necesita educación financiera que permita mantener un buen historial crediticio. Eso hará que las pymes tengan mayor acceso al crédito. Además, estamos viviendo una época en donde el crowdfunding, las inversiones alternativas y las fintech están cubriendo esos espacios que hoy la banca comercial no cubre.

No sólo basta con ser flexible en los procesos, dice Castillo, también se necesita resolver el reto que representan las barreras culturales e incluso de idiomas.

 

 

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