Un viaje corto pero inolvidable a Tequila
Por: Karina LópezContinua en la historia
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No necesitas muchos días para visitar este Pueblo Mágico y descubrir con tu propios ojos por qué el paisaje agavero es Patrimonio de la Humanidad.
Tequila se recorre poco a poco, sin prisa, con el mismo detenimiento con el que se prueba su bebida insignia. A poco menos de dos horas de Guadalajara, este Pueblo Mágico de Jalisco es el plan perfecto para una escapada corta. ¡Te decimos qué hacer y cómo sacarle el mejor provecho a tu visita!
▎Nos queda claro que Tequila se ha hecho famoso por su destilado homónimo. Sin embargo, algo que le gusta resaltar a sus habitantes es que este destino es mucho más que su bebida.
※※※※ Es un pueblo de calles soleadas, portales coloridos, campos infinitos que se tiñen con el azul del agave y aromas dulzones; mezcla de tierra, madera y agave cocido. Es un lugar que capta cada uno de los sentidos y se queda en lo más profundo de la memoria.
▎Además, este destino tiene el raro don de parecer cercano y remoto al mismo tiempo: está al alcance de un viaje breve, pero guarda la atmósfera de una época de antaño. Asimismo, su paisaje de agaves y antiguas instalaciones industriales forman parte del Patrimonio Mundial por la UNESCO.
※※※ Recorrido histórico
y un deleite para el paladar
El primer día conviene dedicárselo al centro histórico. Desde la mañana, Tequila invita a caminar despacio por su plaza principal y mirar el ir y venir de sus habitantes.
Hay portales, fachadas antiguas, tiendas de artesanías, botellas de diseño, recuerdos con aroma a agave y un ambiente sereno que hace fácil bajar el ritmo y olvidarse de los pendientes. Parece que todo está hecho para que el viajero se relaje.

▎Una parada casi obligada es La Rojeña, la fábrica de tequila más antigua de México. Si haces la visita guiada y la cata, podrás entrar a la cava de la familia, probar el agave cocido, conocer el proceso tradicional de producción y degustar los distintos tipos de tequila, desde el joven hasta el añejo de la reserva especial.
※※※※ Después del primer encuentro con el pueblo, vale la pena reservar un lugar para comer que prolongue esa sensación de tranquilad.
※※※ ¿Qué hacer en Tequila, Jalisco?
Prepara tu propio cantarito
El segundo día merece una actividad más inmersiva en Casa Sauza. Entre sus opciones hay recorridos que incluyen: visita al jardín botánico y los campos de agave, recorrido por la destilería La Perseverancia, la bodega de maduración La Constancia y La Quinta Sauza.
▎También puedes prepar tu propio cantarito (bebida típica preparada con jugo de cítricos, refresco de toronja y, por supuesto, tequila).
※※※※ Lo más interesante de esta experiencia es que puedes conocer Tequila desde varias ángulos al mismo tiempo. Primero, el jardín botánico y los campos de agave te llevan al origen: la planta, el paisaje, el trabajo de la tierra y la jima como saber heredado. Luego, el recorrido por la tequilera te lleva a su faceta industrial: hornos, barricas y destilación.
▎Después llega la cata, un momento en el que el paladar empieza a reconocer los matices de los que se habla en todo el trayecto. Y, por último, algo más divertido y relajado: prepararte un cantarito fresco.
※※※※ Quedarse a comer ahí mismo es la mejor manera de cerrar el recorrido. La Cueva de Don Cenobio es parte esencial de la experiencia, pues después de conocer el origen y el proceso de la elaboración del tequila, la mesa servida aparece como un banquete de fiesta.
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Cuando visites el Pueblo Mágico de Tequila, recuerda que más allá de las destilerías, hay jardines, casonas, cocinas memorables y paisajes asombrosos.