Un giro hacia la integridad
Por: José Carlos Rodríguez PueblitaContinua en la historia
Platón lo advertía en “La República”: una polis [ciudad] se descompone cuando quienes gobiernan buscan su propio beneficio, en lugar de la justicia. Siglos después, Montesquieu reiteraba en “El espíritu de las leyes” que la corrupción de las instituciones es la antesala de la tiranía.

Platón lo advertía en “La República”: una polis [ciudad] se descompone cuando quienes gobiernan buscan su propio beneficio, en lugar de la justicia.
| Un giro profundo
Durante décadas, la ciudadanía ha visto cómo el poder se transforma en botín y los puestos de representación se convierten en instrumentos para el enriquecimiento personal o la protección de intereses oscuros. La maquinaria de la democracia electoral en la que invertimos nuestra energía y depositamos nuestra esperanza ha mostrado ser insuficiente para mejorar el quehacer público, y se utiliza en su contra. La consecuencia es un sistema político cada vez más distante de la sociedad, incapaz de generar confianza ni de garantizar seguridad y prosperidad. La gran pregunta, entonces, es cómo devolverle a la política su sentido más alto: ser un espacio de virtud y de servicio al bien común.

Durante décadas, la ciudadanía ha visto cómo el poder se transforma en botín y los puestos de representación se convierten en instrumentos para el enriquecimiento personal o la protección de intereses oscuros.
No se trata solamente de cambiar nombres o cargos. Se requiere un giro profundo que coloque en el centro a los ciudadanos virtuosos, decentes y honestos, a los íntegros. Aristóteles entendía la política como “ética en acción”: el ámbito en el que se busca la vida buena y compartida. Esa idea debe volver a inspirar la vida pública mexicana. Para ello, las instituciones tienen que dejar de ser refugios de impunidad y convertirse en mecanismos que premien la integridad y castiguen con firmeza la corrupción. Maquiavelo, en “Los discursos sobre la primera década de Tito Livio”, recordaba que una república se mantiene libre solo cuando corrige a los malos gobernantes y abre paso a los virtuosos. Carecemos de ese mecanismo corrector, porque el poder no se corrige a sí mismo y la ciudadanía ya no es capaz de corregirlo.
| El reto económico
El reto, sin embargo, no es únicamente político. También es económico. Una sociedad que normaliza la simulación, la impunidad o la ostentación ilícita en el quehacer privado reproduce ese círculo vicioso. Amartya Sen, en “Desarrollo y libertad”, insiste en que el desarrollo auténtico se construye sobre un entramado de libertades políticas, económicas y sociales que permiten a las personas florecer. En México urge transformar las expectativas colectivas: el éxito no puede seguir asociado con el dinero rápido ni con el poder arbitrario, tanto en el sector público como en el privado, sino con la contribución honesta al bien común y con el mérito cívico.
Este cambio exige liderazgo; pero requiere, sobre todo, una ciudadanía vigilante y participativa. Hannah Arendt lo planteaba con claridad: el poder surge cuando los ciudadanos actúan juntos, no cuando lo delegan, a ciegas, en manos de unos pocos. Para revertir la degradación política, la sociedad mexicana debe fortalecer su capacidad de exigir rendición de cuentas, rechazar con firmeza a los malos líderes y respaldar con ánimo a quienes actúan con integridad.

México necesita un giro hacia la integridad. No se trata de una aspiración ingenua, sino de una urgencia social y ética.
El país enfrenta una encrucijada histórica. El destino deseable implica un camino exigente, pero también más esperanzador: construir un sistema donde el poder deje de ser botín y se convierta en un ejercicio de virtud cívica.
México necesita un giro hacia la integridad. No se trata de una aspiración ingenua, sino de una urgencia social y ética. Solo así será posible recuperar la confianza, reconstruir las instituciones y abrir paso a una economía y una sociedad donde la integridad no sea excepción, sino la regla. AN
José Carlos Rodríguez Pueblita es profesor del área de Entorno Económico de IPADE Business School.