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El pueblo de los juguetes a una hora de la CDMX

Por: Abraham Bojórquez Swipe

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San Antonio la Isla lleva generaciones forjando fama como «el pueblo de los juguetes«. Con el 80% de su economía dependiendo de la fabricación de juguetes artesanales, el torneado de madera y la talla de hueso de res son el pan de cada día.

En San Antonio La Isla, el torno es la herramienta de trabajo que define la vida de 650 familias que se levantan cada día a darle forma a baleros, trompos, yoyos y piezas de ajedrez que se venden desde Zacatecas hasta Quintana Roo.

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Ubicado en el Estado de México, a 35 minutos de Toluca por la carretera Tenango del Valle, fue declarado Pueblo con Encanto por el gobierno estatal. El reconocimiento llegó por mérito propio: San Antonio la Isla preserva una tradición artesanal que ha sobrevivido tres generaciones sin perder técnica ni calidad.

Cuando llegas al pueblo, lo primero que ves son las esculturas monumentales instaladas en la plaza principal: un balero, un trompo y un yoyo de más de dos metros de altura que anuncian lo que se hace aquí.

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El contraste entre la escala humana y el objeto lúdico gigante funciona bien para la foto, pero la verdadera historia está en los talleres familiares de la calle Benito Juárez, donde el proceso artesanal se desarrolla a pie de calle y cualquiera puede asomarse a ver cómo trabaja un artesano.

Cómo se hace un trompo
en San Antonio la Isla

El proceso de torneado es lo que diferencia a los juguetes de San Antonio la Isla de los que se hacen en otros estados. La madera gira a alta velocidad mientras el artesano le da forma con gubias, herramientas de filo curvo que permiten controlar el corte con precisión milimétrica.

El maestro Víctor López López lleva más de 40 años haciendo juguetes. Es la cuarta generación de su familia dedicada a este oficio. Su padre y su abuelo hacían dominós y ajedreces en hueso, cuerno y madera. Víctor empezó con los ajedreces y después se pasó a los juguetes porque le gustó el proceso.

El trompo empieza como un trozo de madera de aile, cedro o pino que se corta y se redondea antes de meterlo al torno. En el torno se le da la forma definitiva y después pasa al torno de pintura donde se decora con colores o se le hacen las grecas. El proceso completo puede tomar varias horas dependiendo de la complejidad de la pieza.

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Los colores son llamativos (rojo, amarillo, azul) para atraer la atención de los niños, pero el detalle de la pintura se hace a mano y ahí es donde se nota el trabajo artesanal.

La técnica de San Antonio la Isla usa maquinaria poco industrializada, lo que significa que cada pieza conserva las marcas del trabajo manual. Eso es lo que los distingue de las imitaciones industriales que han intentado replicar estos juguetes sin éxito.

La talla de hueso:
una especialidad casi extinta

Además de la madera, San Antonio la Isla trabaja la talla de hueso de res, una técnica casi extinta en otras regiones de México. El hueso se usa principalmente para miniaturas y piezas de ajedrez de alta gama, con precios que pueden alcanzar los $5,000 MXN por un juego completo.

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El proceso es meticuloso. El hueso se limpia, se corta en secciones y se talla con herramientas especializadas hasta lograr las formas deseadas. Después se pule y se ensambla. Los ajedreces de hueso tallado son piezas de colección que requieren semanas de trabajo y una destreza que sólo se adquiere con años de práctica.

Qué ver y hacer
en San Antonio la Isla

El Museo Municipal Techialoyan-Tepemaxalco, inaugurado en 2014, resguarda piezas ganadoras de concursos nacionales de artesanía. Es el lugar donde se entiende la transición del juguete de uso común al objeto de arte. El museo exhibe además piezas arqueológicas y objetos de la cultura matlazinca que habitó la región en la época prehispánica.

La Plaza de las Artesanías y el corredor comercial artesanal son los espacios dedicados a la exhibición y venta de juguetes, alhajeros, portarretratos y otras piezas de madera. Aquí puedes comprar directamente a los artesanos, lo que garantiza que el dinero llegue a las familias que mantienen viva la tradición.

Los talleres de la calle Benito Juárez son la arteria principal del pueblo. Los artesanos trabajan a pie de calle con las puertas abiertas y es común ver cómo el torno gira mientras alguien le da forma a un balero o una pirinola. Las familias López, Vázquez, Díaz y Villanueva llevan generaciones dedicadas a este oficio y muchos están dispuestos a explicar el proceso a quien pregunte con genuino interés.

La iglesia de San Antonio de Padua y la iglesia de San Lucas Evangelista, ambas del siglo XVIII, ofrecen un recorrido por la historia arquitectónica del pueblo.

La laguna de Chiconahuapan, aunque menos conocida, forma parte del sistema de humedales del Río Lerma que rodea al pueblo. Es una parada tranquila para quienes buscan un momento de naturaleza después de recorrer los talleres.

El domingo:
día de mercado y mayor actividad

El mejor día para visitar San Antonio la Isla es el domingo. Es día de mercado y la actividad en los talleres alcanza su punto máximo. Los artesanos sacan su producción de la semana, las familias locales salen a comprar y el ambiente del pueblo se vuelve festivo.

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Si llegas entre semana, el ritmo es más tranquilo, pero los talleres siguen abiertos y es más fácil tener conversaciones largas con los artesanos sin la prisa del fin de semana.

Cuánto cuestan
los juguetes de
San Antonio la Isla

Los precios van desde los $15 MXN por un trompo sencillo hasta los $5,000 MXN por un ajedrez de colección tallado en hueso. Un balero bien hecho cuesta alrededor de $50 MXN, un yoyo decorado unos $80 MXN y una pirinola con detalles pintados a mano puede costar $100 MXN.

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Los artesanos también hacen carritos de madera, maquinitas de tortillas, juegos tipo Jenga, caniqueros, portarretratos y alhajeros con precios que oscilan entre los $100 y los $800 MXN dependiendo del tamaño y la complejidad del trabajo.

La entrada al pueblo es libre. No hay cuotas de acceso ni estacionamiento pagado. Es un pueblo que vive de su trabajo, no del turismo masivo.

Cómo llegar a
San Antonio la Isla

San Antonio la Isla se encuentra en el kilómetro 14.5 de la carretera TolucaTenango del Valle. Desde la Ciudad de México son aproximadamente 70 minutos en auto por la carretera MéxicoToluca, tomando después la desviación hacia Tenango.

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Desde Toluca son 35 minutos en dirección sur. El pueblo está bien señalizado y el acceso es sencillo.

Si viajas en transporte público, puedes tomar un autobús desde la Terminal de Autobuses del Sur en la Ciudad de México con destino a Tenango del Valle y desde ahí un taxi o colectivo que te deje en San Antonio la Isla.

San Antonio la Isla,
un pueblo que sigue girando

San Antonio la Isla es un lugar donde la gente se levanta cada día a trabajar con las manos, donde el torno sigue girando y donde los juguetes de madera siguen compitiendo contra las pantallas y los juegos electrónicos.

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Visitar el pueblo es entender que algunas tradiciones sobreviven porque alguien decidió que valía la pena seguir haciéndolas, aunque sea difícil. Los artesanos de San Antonio la Isla llevan décadas tomando esa decisión todos los días.

Si llegas al pueblo, compra algo. No importa si es un trompo de $15 MXN o un ajedrez de $5,000. Lo que importa es que ese dinero llegue a las manos de quien lo hizo y que el torno siga girando un día más.

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