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Diversidad que transforma: el valor de impulsar el talento LGBT+ y construir una cultura inclusiva en las organizaciones

Por: Ana Elena Hernández Swipe

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Hablar de diversidad e inclusión dentro de las organizaciones ya no es una opción ni una iniciativa aislada para fechas conmemorativas. Hoy, construir una cultura organizacional verdaderamente inclusiva es una decisión estratégica, humana, social y competitiva.

Hoy, construir una cultura organizacional verdaderamente inclusiva es una decisión estratégica, humana, social y competitiva.

| Más allá de la representación

Durante décadas, muchas personas de la comunidad LGBT+ se vieron obligadas a compartimentar su identidad en el trabajo: ser profesionales por un lado y ocultar quiénes eran por otro. Este esfuerzo por “encajar” no solo genera agotamiento emocional, sino que limita la creatividad y el compromiso pleno con la organización.

Por eso, impulsar el talento LGBT+ va más allá de la representación. Se trata de incorporar activamente una cultura LGBT+ en el día a día de la empresa: en las formas de liderar, comunicar, celebrar, capacitar y diseñar políticas. Cuando las personas pueden traer su autenticidad al trabajo, las organizaciones se vuelven más humanas, creativas y conectadas con la realidad social.

Durante décadas, muchas personas de la comunidad LGBT+ se vieron obligadas a compartimentar su identidad en el trabajo: ser profesionales por un lado y ocultar quiénes eran por otro.

Los equipos diversos y culturalmente inclusivos generan mejores ideas, comprenden mejor a sus usuarios y toman decisiones más acertadas. Esto es especialmente valioso en el sector salud, donde la empatía y la comprensión de distintas realidades pueden marcar la diferencia en la atención y el desarrollo de soluciones.

Sin embargo, la verdadera inclusión no se logra solo con políticas corporativas. Se construye a través de una cultura inclusiva y se respira todos los días: en el lenguaje que usamos, en cómo se lideran los equipos, en cómo escuchamos, en cómo se generan oportunidades de crecimiento, en cómo gestionamos los conflictos y en cómo garantizamos que todas las personas puedan desarrollarse en igualdad de condiciones.

| Acciones concretas y visibles

En Merck, hemos avanzado en esta dirección con acciones concretas y visibles. Un ejemplo de ello es Rainbow Squad: nuestra red interna de aliados y colaboradores LGBT+, la cual, en alianza con la red Pride Connection, promueve espacios seguros de diálogo y visibilidad, y el fortalecimiento de ambientes laborales más inclusivos para la comunidad LGBT+.

También hemos avanzado en la construcción de espacios físicos más inclusivos, incorporando baños para personas no binarias, entendiendo que la inclusión también se refleja en cómo diseñamos nuestros entornos de trabajo y reconocemos la diversidad de identidades.

En Merck Group estamos convencidos de que la ciencia avanza mejor cuando existe diversidad de pensamiento y experiencias.

Por otra parte, uno de los programas que más nos enorgullece es el apoyo con tratamientos de fertilidad para colaboradores y sus parejas, quienes desean formar una familia, independientemente de si se trata de parejas del mismo sexo. Porque creemos firmemente que cada persona tiene el derecho a construir su proyecto de vida con igualdad de oportunidades.

Estas iniciativas, junto con capacitaciones constantes en sensibilización y allyship, nos ayudan a construir una cultura donde la diversidad no solo se tolera, sino que se valora y celebra.

Sabemos que aún existen retos importantes. En América Latina, muchas personas LGBT+ continúan enfrentando discriminación y barreras para su desarrollo profesional. Por eso es tan importante que las empresas pasen del discurso a la acción concreta y sostenida.

Las nuevas generaciones ya no quieren solo un buen empleo: buscan organizaciones con propósito, donde puedan ser ellas mismas sin tener que elegir entre su autenticidad y su crecimiento profesional.

En Merck Group estamos convencidos de que la ciencia avanza mejor cuando existe diversidad de pensamiento y experiencias. La verdadera innovación nace de la diferencia, no de la uniformidad.

La transformación real ocurre cuando las personas dejan de elegir entre ser profesionales o ser auténticas. Ese es el tipo de cultura que queremos construir: espacios donde cada colaborador pueda desarrollarse con libertad, dignidad y orgullo. AN

 


Ana Elena Hernández es gerente del Programa de Soporte al Paciente en Merck México

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