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Placeres

Un destino para saborear

Hay platillos que justifican un viaje. El chile en nogada de Hacienda Santo Cristo, el el Pueblo Mágico de Atlixco, es uno de ellos.

Por: Shadia Asencio Swipe

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| Atlixco: tradición agrícola y culinaria

La cocina poblana se ha ganado un lugar privilegiado dentro de la gastronomía mexicana gracias a la riqueza, complejidad y profundidad de sus sabores. Conocida como una cocina barroca, se distingue por el mestizaje entre ingredientes originarios de la región y aquellos llegados de tierras lejanas, así como por sus preparaciones elaboradas y su despliegue de guiños hacia los sentidos.

Aunque muchas veces se asocia el chile en nogada con la ciudad de Puebla, la historia de este platillo también está profundamente ligada a municipios como Atlixco, cuya tradición agrícola ha sido fundamental para el desarrollo de las recetas que hoy forman parte del patrimonio gastronómico poblano. Como buena ciudad poblana, el Pueblo Mágico de Atlixco cuenta con una larga historia de productores, huertas y cocineras que han preservado los ingredientes y saberes que dan vida a este emblemático platillo.

En Hacienda Santo Cristo, el respeto por la tradición culinaria de Atlixco y de Puebla se percibe en cada bocado. Cada año, en su restaurante La Troje de Santo Cristo, se enaltece lo mejor de la cocina poblana a través de una propuesta de chile en nogada ejecutada con detalle y precisión por las manos del chef Cristofher Gámez.


| Un platillo que no solo cautiva a los poblanos

Liderada por Cristofher, la propuesta gastronómica de Hacienda Santo Cristo hurga entre los recetarios de la cocina poblana y los ejecuta de forma contemporánea. El chile en nogada no podía ser distinto. Para su preparación se utilizan productos de la más alta calidad provenientes de los alrededores: las manzanas panocheras son de San Andrés Calpan y las peras, de Huejotzingo. Ambas localidades están ubicadas en las faldas del Popocatépetl.

Uno de los elementos que más distingue esta receta es la nogada, elaborada con queso de cabra, nuez de Castilla, leche fresca, canela y vainilla. El resultado es una salsa aterciopelada y aromática que envuelve delicadamente el sabor del chile poblano.

En el paladar destacan las notas de canela y pimienta negra que dialogan con las especias, la fruta fresca y el higo cristalizado —en vez de acitrón— para crear una experiencia compleja y equilibrada. La interpretación de este ícono de la cocina mexicana confirma el talento de Cristofher y su compromiso con la culinaria poblana.

La experiencia puede complementarse con los vinos Ceniza, elaborados por Viñedo Santo Domingo. Las etiquetas Ceniza Rosado Brut y Ceniza D’Volcán Malbec reflejan el carácter de los suelos volcánicos de la región y ofrecen un maridaje que prolonga el recorrido por los sabores de Puebla.

Juntos, cocina y vino convierten la visita a Hacienda Santo Cristo en una celebración del territorio, la tradición y el buen comer.


| Un maestro culinario

Cristofher Gámez es el chef ejecutivo de Hacienda Santo Cristo, con más de dos décadas de trayectoria en la cocina profesional. Su propuesta se centra en reinterpretar la tradición poblana desde una mirada contemporánea, trabajando de cerca con productores del Valle de Atlixco.

Ha formado parte de cocinas de referencia como Pujol y el restaurante de Martín Berasategui en España. Actualmente lidera La Troje de Santo Cristo y Madre Tierra, donde desarrolla experiencias gastronómicas que equilibran técnica, producto y territorio. Su cocina se distingue por su precisión, respeto por el origen y una narrativa que conecta con la memoria desde una mirada actual. AN

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