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Mestiza Polanco: Negocios con alma latinoamericana

En el corazón corporativo de Polanco, Mestiza ofrece mucho más que una carta sofisticada: es un espacio donde la gastronomía panlatinoamericana se convierte en vehículo de identidad, sofisticación y conexión. Ideal para cerrar acuerdos o disfrutar de una sobremesa sin prisa, este restaurante es un homenaje a los sabores, el fuego y la calidez del continente.

Por: Amílcar Olivares Elizalde Swipe

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| Una experiencia única

En el corazón de Polanco, que sigue siendo uno de los puntos neurálgicos de la ciudad para comidas de negocio, se encuentra un restaurante que ha logrado sintetizar el alma culinaria de toda Latinoamérica en una experiencia única: Mestiza.

Este espacio, perteneciente al cada vez más grande Grupo Rosa Negra, ocupa el lugar que otrora ocupó el restaurante Cipriani, lugar de reunión y comida para empresarios, directivos y políticos, los cuales siguen asistiendo a este nuevo lugar en Masaryk.

El consorcio restaurantero cuenta ya con más de 15 diferentes conceptos que definen como experiencias ultra high end, en lugares como Los Cabos, Tulum, Cancún, Madrid o Miami.

Con Mestiza, el grupo apuesta a ser ese lugar de encuentro y una declaración de identidad, una celebración de los sabores mestizos que emergen de la fusión cultural latinoamericana, de los productos nativos, las técnicas ancestrales y las reinterpretaciones contemporáneas.

Desde el momento en que uno cruza el umbral de Mestiza, la experiencia comienza. El diseño del lugar es envolvente, minimalista, una mezcla elegante de naturaleza y arquitectura. La ambientación evoca una selva refinada, ideal para comidas de negocios: paredes cubiertas de follaje natural, luces cálidas que simulan el atardecer caribeño y detalles artesanales que recuerdan los talleres de Oaxaca, Cartagena o Cuzco.

El mobiliario, trabajado en madera oscura con textiles orgánicos, acoge al comensal en un ambiente que mezcla lujo discreto y calidez sensorial. Todo está pensado para que el tiempo fluya despacio, como en una sobremesa eterna y con un servicio discreto y atento.


| Los platillos de Alto Nivel

La cocina de Mestiza se define por una narrativa “panlatinoamericana”, y eso se nota desde el primer bocado. Desde Alto Nivel recomendamos comenzar con sus elotes rostizados con salsa de yogur con jalapeño y alioli de epazote. Imperdible es su chicharrón de la Ramos, acompañado de aguacate martajado y tortillas. Otro favorito de la casa es el tiradito de hamachi con leche de tigre de maracuyá y aceite de chiles, que fusiona las técnicas peruanas con ingredientes tropicales de forma magistral.

Para los amantes del fuego, las empanadas de short rib braseado con chimichurri son una revelación: crujientes por fuera, melosas por dentro, con una sazón profunda que recuerda al asado argentino más entrañable. Y si se prefieren tacos, los de langosta estilo Rosarito o los de camarón al Josper, se vuelven un verdadero deleite.

En la sección de platos fuertes, Mestiza despliega todo su poderío culinario. Nuestra recomendación, sin duda, es su “Filete Manchego” en cocción perfecta y terminado en mesa con una deliciosa salsa de queso manchego curado y acompañado de pimientos de padrón y espárragos.

También destaca su cordero ahumado a la leña, cocido a presión durante 18 horas en salsa demi glace y rub de sal ahumada con limoneta y habanero.

Aunque si se prefiere pescado, recomendamos su lubina en horno Josper con salsa mestiza. Para los paladares aventureros, su chamorro de cerdo, horneado también por 18 horas en cocción lenta con sidra de Asturias, acompañado de papas a la francesa, será una sorpresa.

Para la parte final, en los postres recomendamos su “amazónico” un cheesecake de plátano con salsa de caramelo salado y topping de palomitas de cacahuate. También su “sundae Xochimilco”, un pay de nuez pecana servido con helado de camote artesanal y nueces tostadas en salsa de melaza.


| Vino y coctelería: una carta para descubrir

La cava de vinos de Mestiza es otra muestra de curaduría excepcional. Con etiquetas seleccionadas de México, Argentina, Francia, Italia, Chile y España, cada botella está pensada para realzar los sabores latinoamericanos del menú, además de ser acompañamiento ideal en una mesa de negocios.

La coctelería de autor merece una mención aparte. Inspirada en ingredientes regionales, su carta incluye creaciones como el “Amuleto”, a base de pisco tequila Patrón cristalino Chartreuse amarillo y cordial de piña con un bitter de vainilla; o el “ritual” con un perfil ahumado y dulce, hecho con Bacanora licor Kalani de coco, jarabe de frambuesa y chipotle.

Ideal para una comida o cena de negocios con estilo o, incluso, una velada romántica entre luces tenues y cócteles fragantes, Mestiza se posiciona como uno de los imperdibles de la escena gastronómica en Polanco. Un tributo al mestizaje, al fuego, a la tierra y al alma de América Latina. AN

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