Seguridad y salud laboral: una nueva prioridad estratégica para las empresas
Por: Ricardo RodarteContinua en la historia
Durante mucho tiempo, la seguridad y la salud en el trabajo se trataron como una obligación normativa, más que como una verdadera estrategia empresarial. Sin embargo, los datos más recientes del estudio “Seguridad y salud laboral: más que normas, una cultura”, realizado por OCC, revelan que esta percepción está cambiando, porque hoy en día las empresas en México están reconociendo que ofrecer condiciones laborales seguras y saludables es un imperativo ético, pero sobre todo una ventaja competitiva real en la atracción de talento.

Durante mucho tiempo, la seguridad y la salud en el trabajo se trataron como una obligación normativa, más que como una verdadera estrategia empresarial.
| Factor clave
De acuerdo con el estudio arriba citado, 6 de cada 10 reclutadores consideran que estos factores influyen directamente en el interés que genera una vacante. La seguridad y el bienestar laboral dejaron de ser un “extra” para convertirse en un factor clave de decisión para los candidatos, especialmente en empresas grandes, donde las condiciones laborales se ven como reflejo de una cultura organizacional sólida y responsable.
Pero más allá de atraer talento, crear una cultura robusta de seguridad y salud laboral tiene impactos directos en otros pilares del negocio: mejora la productividad, disminuye la rotación, incrementa el sentido de pertenencia y reduce significativamente los costos asociados a ausentismo o accidentes.

Crear una cultura robusta de seguridad y salud laboral tiene impactos directos en otros pilares del negocio: mejora la productividad, disminuye la rotación e incrementa el sentido de pertenencia.
A pesar de estos beneficios evidentes, aún enfrentamos importantes desafíos. Entre los principales obstáculos que enfrentan las empresas están la falta de interés por parte de los propios colaboradores, la poca prioridad organizacional y la ausencia de presupuesto. Este panorama nos invita a una reflexión necesaria: si queremos organizaciones sostenibles, necesitamos líderes comprometidos con la seguridad como parte del ADN corporativo, no como una obligación impuesta desde fuera.
El estudio también revela que las acciones más comunes implementadas por las empresas se enfocan en lo básico: equipo de protección personal, cumplimiento de normas, protocolos ante emergencias y programas de capacitación. Aunque estos esfuerzos son fundamentales, todavía hay mucho por hacer. La seguridad laboral del siglo XXI requiere un enfoque preventivo, integral y centrado en las personas.
Un dato que debe alertarnos es que solo el 26% de las empresas supervisa el cumplimiento de las normas en su nivel más básico y apenas un 11% realiza auditorías internas periódicas. Este es un llamado a que las organizaciones pasen de la supervisión al liderazgo activo en temas de seguridad, involucrando a todas las áreas, desde la alta dirección hasta los equipos operativos.
| Hacia una cultura del bienestar
La buena noticia es que muchas empresas ya están evolucionando hacia una cultura de bienestar. Un 33% ha implementado estrategias para prevenir riesgos psicosociales y 34% ofrece acceso a atención médica o primeros auxilios, medidas que muestran que ya se percibe al colaborador como un ser integral, cuya salud mental y física es parte del rendimiento y la sostenibilidad de la empresa.

En Redarbor creemos firmemente que las personas son el motor de toda organización. Apostar por su bienestar no es solo una decisión responsable, es una inversión estratégica.
En Redarbor creemos firmemente que las personas son el motor de toda organización. Apostar por su bienestar no es solo una decisión responsable, es una inversión estratégica; así como fomentar una cultura de seguridad y salud laboral significa cuidar a quienes hacen posible el éxito de nuestras empresas, y eso, sin duda, también se refleja en los resultados del negocio.
Como líderes empresariales, debemos asegurar que nuestros entornos laborales sean seguros, saludables y humanos, porque eso es lo que nos permitirá construir empresas resilientes, competitivas y con propósito. Hoy más que nunca, las empresas que pongan en el centro a su gente son las que liderarán el futuro del trabajo. AN
Ricardo Rodarte es CEO de Redarbor México