Seguros digitales e hiperpersonalizados dominarán el mercado en 10 años
Se estima que, en el año 2035, alrededor del 70% de las pólizas en México serán digitales, personalizadas, accesibles, fáciles de entender y contratar, lo que aumentará la penetración del seguro en el país, que en los últimos 30 años pasó de 1% del PIB a 2.64%.
Por: Sergio CastañedaContinua en la historia
| El 2026 será un año disruptivo
Para el sector asegurador en México. Los grandes jugadores de la industria, como GNP, BBVA Seguros, Metlife México, AXA Seguros y Seguros Banorte, quieren transformar la industria y están apostando por los seguros digitales, hiperpersonalizados, accesibles, fáciles de entender y contratar. El objetivo: aumentar la penetración del seguro en el país, que hoy alcanza el 2.64% del PIB. Se estima que estos seguros dominarán el mercado mexicano en 10 años, con el 70% de las pólizas.
Sin duda es una apuesta arriesgada, pero todo parece indicar que la tendencia a nivel global es hacia la digitalización y la hiperpersonalización, apoyadas en la Inteligencia Artificial (IA). No habrá marcha atrás. Será un antes y un después para el sector, para su personal –sobre todo los agentes de seguros– y para los usuarios, que seguirán teniendo la opción de continuar con las pólizas tradicionales, que no desaparecerán: solo reducirán su participación dentro de las ventas de las aseguradoras.
A nivel internacional, los seguros digitales o personalizados representan el 18% de las ventas de retail de seguros. Hay regiones que dominan, como Asia, específicamente Corea del Sur, Japón y algunas regiones de China, donde alcanzan hasta el 35%. En Europa representan casi una quinta parte de la oferta de seguros y en América Latina están llegando alrededor del 3%, pero con un gran potencial de crecimiento para los próximos 10 años.
| Los especialistas opinan
“A partir de 2026, veo una industria que se va a desarrollar a través de nuevas modalidades. Nosotros ya nos estamos preparando con la venta de seguros digitales e hiperpersonalizados, apoyados por IA”, comenta Salvador Gerardo Alonso y Caloca, director general de Seguros Banorte.
“Los mercados digitales están presentes en más del 43% de las ventas de bienes de consumo inmediato o de consumo de rápida rotación (alimentos, bebidas, productos de higiene y medicamentos sin receta, entre otros), y cerca del 42% en bienes duraderos (electrodomésticos, muebles, vehículos, dispositivos electrónicos y herramientas, entre otros). Ahora habrá una oferta importante de seguros en estos mercados digitales para que los consumidores protejan compras con un valor importante, como pantallas, computadoras, consolas de videojuegos, equipos de sonido, pero también la salud, la familia, la casa, el auto, el negocio”, subraya.
Estos seguros son hipersimplificados y generalmente tienen modalidades indemnizatorias para el pago de los siniestros; por lo tanto, la ejecución del siniestro es relativamente ágil. “Las primas pueden ejercerse en una semana como máximo, y con un promedio de 72 horas para el pago de los siniestros. Todo se hace de manera digital, de principio a fin, con una experiencia muy amable para el cliente”.
En el caso de Banorte, son seguros sin deducible y con algunas modalidades especiales. “El usuario puede mover la pérdida máxima de su producto, elevándola o disminuyéndola entre un rango que le recomendamos. Otra ventaja es que todas las coberturas (por ejemplo, de incendio, robo o daños) se pueden activar cuando el usuario se encuentre en la calle y desactivarlas cuando esté en casa, tranquilo, seguro. Esto le permite tener un consumo efectivo de los bienes que tiene protegidos y bajar el valor de la prima significativamente, porque el riesgo es sobre momentos específicos”.
| El consumidor en el centro
Las compañías más grandes son las que han desarrollado esta capacidad, pero como siempre sucede en las industrias, hay una brecha entre quienes arrancan la innovación y las que se van volviendo competitivas, siguiendo a los innovadores y, muchas veces, mejorando su oferta.
“Seguir la oferta de un innovador no necesariamente es una mala estrategia, ya que puede ahorrarse en curvas de aprendizaje y así entregar una oferta de valor de nicho, mejorando algunas cosas”, menciona.
Lo cierto es que cuando el mercado se mueve hacia una tendencia que el consumidor valida, tarde o temprano todos los jugadores están ahí.
Norma Alicia Rosas, directora general de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), reconoce que la pandemia hizo que las aseguradoras se volvieran más digitales y pudieran atender a sus clientes desde distintas plataformas.
“La industria se ha vuelto mucho más multicanal y sigue con ese compromiso. Finalmente somos constructores de confianza y necesitamos seguir construyendo confianza en todos los canales, atender de manera mucho más rápida y eficiente a los asegurados. Tenemos muchas generaciones que atender y no todas están dispuestas a esperar cuando necesitan un seguro”, explica la ejecutiva.
| Pymes, un mercado natural con gran potencial
Pero estos seguros no solo están pensados para las personas; también para las pequeñas y medianas empresas (pymes), las cuales tienen una gran capacidad de resiliencia, pero que pueden morir cuando enfrentan un desastre natural o siniestro.
Si cuentan con un seguro tradicional, la aseguradora les pagará en tres meses la reposición de su daño, y para cuando esto suceda la pyme ya ha cerrado. Eso no sucede con un seguro digital personalizado, que en el caso de Banorte permite tener dos cosas: paramétricos contra riesgos hidrometeorológicos y contra riesgos sísmicos.
“Si la pyme está en el ángulo de expansión del sismo o en el arco de entrada de un huracán, en 72 horas se liquida el daño. No se investiga y, en algunos casos, el seguro cubre durante seis meses el flujo que tenía la empresa. Esto permite reconstruir el negocio, adquirir mercancía, maquinaria o herramientas para seguir operando lo más pronto posible”, destaca el director de Seguros Banorte.
Estos seguros son totalmente indemnizatorios y paramétricos, y están vinculados a la genealogía de cada una de las pymes. Es la gran ventaja de estos productos, que se han desarrollado a partir de experiencias y enseñanzas que han dejado eventos como el huracán Otis y a las lluvias intensas y atípicas de este año. Actualmente, Banorte tiene alrededor de 22,000 pólizas colocadas en pymes y el potencial es enorme.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se estima que hay 4.9 millones de pymes en el país, de las cuales 1.2 millones nacieron en 2021. De este universo, solo el 18% cuenta con algún tipo de seguro, lo que significa que la gran mayoría no tiene protección contra siniestros. Los datos sugieren que un alto porcentaje de pymes que no están aseguradas no se recuperan después de un incidente mayor.
| Continuará la tendencia positiva
Se espera que la digitalización y la hiperpersonalización de los seguros detonen la colocación de seguros en los siguientes 10 años, aumentando la penetración del seguro en el país.
Por lo pronto, el 2025 será histórico para el sector asegurador. Se estima que las primas superen el billón de pesos, lo que significaría un incremento cercano al 12% respecto al 2024, año en que las primas sumaron 919,200 millones de pesos (mdp): un avance de 11.5%, de acuerdo con el análisis Panorama analítico del sector de seguros y fianzas, correspondiente al cuarto trimestre de 2024 y elaborado por la Secretaría de Hacienda.
“Este año se podría superar la cifra de un billón de pesos en primas por primera vez. Sería un año histórico para la industria”, estima la directora de la AMIS. ¿Qué lo estaría impulsando? Un crecimiento relevante en seguros de personas: vida, autos y gastos médicos, que estarían presentando incrementos cercanos a dos dígitos.
Eventos como la pandemia de COVID, los cada vez más frecuentes desastres naturales (terremotos, inundaciones provocadas por huracanes y lluvias cada vez más intensas, así como periodos más largos de sequía e incendios), el incremento de robos y accidentes automovilísticos, y el aumento de las enfermedades crónicas, principalmente cáncer, junto con los altos costos de los servicios hospitalarios privados y la saturación del sistema de salud público han generado una mayor conciencia entre la población, las empresas y los gobiernos.
| Los datos no mienten
Los datos son contundentes. En 2023 (última cifra disponible), las compañías aseguradoras atendieron a más de 4.6 millones de usuarios que sufrieron algún tipo de siniestro, de los cuales 2.6 millones fueron del segmento de accidentes y enfermedades.
En 2024, la siniestralidad del sector registró una aceleración, manteniéndose en niveles históricamente altos en gastos médicos (+11.5%), debido al aumento en la frecuencia de los siniestros y el alza en los costos hospitalarios, y en autos (+9.5%), donde el repunte se atribuyó al incremento en el número de siniestros, así como al alza de los costos de autopartes y de las reparaciones de vehículos.
Desde el año 2000, el número de pólizas del ramo de accidentes y enfermedades (accidentes personales, salud y gastos médicos) ha pasado de 15 a 45 millones de pólizas, lo que demuestra que cada día la penetración del seguro en el país es mayor. Esta penetración también se observa como porcentaje del PIB: en los últimos 30 años, pasó de poco más de 1% del PIB hasta 2.64%.
Los microseguros también han ayudado a alcanzar este resultado histórico en 2025. “Si bien la prima de estos seguros –que en algunos casos están ligados a los créditos que otorgan las microfinancieras– no es muy alta, nos está permitiendo llegar a poblaciones que tradicionalmente no contaban con este tipo de protección. Actualmente, tenemos cerca de 17 millones de microseguros. Las sumas aseguradas rondan entre los 10,000 a 50,000 pesos. El costo es pequeño, pero ayuda a las familias cuando el jefe de familia fallece o en caso de no poder pagar un crédito otorgado por una microfinanciera”, dice Rosas.
El próximo año, el sector asegurador continuará con la tendencia positiva en la colocación de primas, aunque el crecimiento será más moderado: alrededor del 8%, impulsado nuevamente por los ramos de vida, gastos médicos y automóviles.
La industria aseguradora sigue siendo una de las más dinámicas. A lo largo de los años ha venido demostrando su fortaleza financiera para apoyar la estabilidad económica de México, al ser el tercer inversionista más importante del país. En 2024 pagó 522,000 mdp a sus asegurados y sumó 345.6 billones de pesos en sumas aseguradas, es decir, 12.8 veces el PIB. Además, es una industria sólida y solvente, al triplicar el monto de capital requerido por la ley, con más de 150,000 mdp en 2024. AN