La integridad como ventaja competitiva
Los fraudes, los robos y los comportamientos internos de alto riesgo no son un tema secundario para la alta dirección: impactan en la reputación, los resultados financieros y la sostenibilidad del negocio. Fernando Calderón, director general para México y Latinoamérica de Midot, explica por qué la confianza pasó de ser un valor deseable a un factor medible en la gestión del talento.
Por: Ulises NavarroContinua en la historia
| Confianza e integridad factores claves
Para la alta dirección, el talento suele medirse por su eficiencia, productividad y capacidad de ejecución. Sin embargo, los riesgos derivados de comportamientos internos —fraudes, robos, sobornos o acoso— están empujando a las organizaciones a replantear cómo gestionan el talento. La confianza y la integridad empiezan a ocupar un lugar central en la estrategia del negocio.
Fernando Calderón, director general para México y Latinoamérica de Midot, multinacional experta en pruebas laborales de integridad y comportamientos inadecuados, plantea que la integridad no es un concepto abstracto ni un valor aspiracional: es un factor medible que impacta directamente en la rentabilidad, la reputación corporativa y la sostenibilidad del negocio. Desde su experiencia, evaluar la confiabilidad de las personas antes de contratarlas y a lo largo de su vida laboral permite anticipar riesgos que, de otro modo, terminan siendo costosos para las organizaciones.
En esta entrevista, Calderón explica cómo la tecnología aplicada a recursos humanos ayuda a ir más allá del currículum, por qué la confianza se ha vuelto un eje crítico tras la pandemia y cómo una cultura de integridad genera beneficios claros en el mediano y largo plazos para las empresas de todos los tamaños e industrias.
AN • Fernando, ¿qué papel juega Midot en la forma en que Recursos Humanos toma decisiones sobre el talento?
Midot es una empresa de tecnología que ayuda a las áreas de Recursos Humanos a identificar el mejor talento para sus empresas. A través de tecnología, desarrollamos pruebas, tests y evaluaciones que se aplican durante el proceso de atracción, reclutamiento y selección de talento, así como durante el desarrollo de los colaboradores. Estas herramientas permiten identificar potenciales detractores o infractores laborales y prevenir comportamientos contraproducentes en el ámbito laboral, como robos, fraudes, sobornos y acoso, que afectan la reputación corporativa y la productividad de las organizaciones.
En Midot nos damos a la tarea de implementar una cultura de integridad en las empresas. Lo hacemos a través de nuestras pruebas que, gracias al desarrollo y a la tecnología de nuestra oficina global en Israel, se contestan en línea y arrojan resultados de forma prácticamente inmediata. Esto es posible gracias a los algoritmos que nuestros doctores en psicología desarrollan para predecir comportamientos.
Esto es especialmente relevante en sectores que ya lo tienen muy claro, como el sector financiero, bancario y el de las aseguradoras. Por temas de compliance, en estas industrias los funcionarios tienen que hacer pruebas de integridad cada año.
AN • Ustedes evalúan tanto a candidatos como a colaboradores activos. ¿Por qué es importante medir la integridad en ambos momentos del ciclo laboral?
En el caso de una persona que aspira a un puesto, tú quieres identificar que no le abres la puerta de tu casa a cualquier persona. Quieres conocer a quien va a entrar a tu organización más allá de su currículum o de su experiencia, que puedes ver en LinkedIn o en su CV, pero no sabes lo que no te dice. De eso se trata Midot: de identificar y prevenir esos comportamientos que no son visibles en una entrevista tradicional.
Cuando ya eres colaborador, después de cierto tiempo, conoces la empresa, conoces los procesos y puedes encontrar huecos o falencias. Además, como personas cambiamos. Nuestro contexto personal cambia: no es lo mismo cuando eres recién egresado, cuando tienes pareja, hijos, cuando te haces cargo de tus padres o cuando te divorcias.
Todos esos procesos cambian a la persona y también cambian nuestro proceso cognitivo, de decir “esto está mal y no lo hago”, a decir “el fin justifica los medios”. Ese es el problema. Por eso recomendamos que este tipo de pruebas se hagan cada año con los colaboradores.
AN • Aunque cualquier organización puede verse afectada, ¿en qué industrias esta necesidad se vuelve más evidente?
Nuestros tests y evaluaciones son para todas las industrias y para todos los sectores. Sin embargo, hay industrias que ven esta necesidad mucho más clara. El sector financiero, el sector bancario y el sector retail, por ejemplo.
En el retail, todo lo relacionado con inventarios, manejo de valores, mermas o robo hormiga es muy evidente. Por otro lado, está la logística y la red de distribución, sobre todo con el e-commerce. A todos nos ha pasado que un producto no llega, llega incompleto o nunca aparece, y eso sucede porque en la cadena algo pasó.
AN • Desde una perspectiva de negocio, ¿qué tan confiables son estas herramientas y qué impacto real tienen en los resultados?
Nuestras herramientas tienen un porcentaje de confiabilidad del 85%, que es muy alto. Arriba de eso solo está el polígrafo, que es un proceso invasivo y muy costoso. Hacer polígrafo a cientos o miles de personas en una organización es prácticamente inviable.
Ese 85% te dice que potencialmente vas a evitar ocho de cada 10 comportamientos inadecuados. ¿Cuánto representa eso en dinero? Muchísimo. Las empresas cada año presupuestan mermas, robos y fraudes, porque se dan en todas las organizaciones, y más en Latinoamérica.
Tener conciencia de esto genera beneficios claros: personas más confiables, menos comportamientos inadecuados, impacto positivo en el P&L (estado de resultados), menos rotación y un ambiente laboral más tranquilo, honesto y confiable.
AN • ¿Hacia dónde está evolucionando Midot como empresa de tecnología?
Como todas las empresas de tecnología, estamos enfocados en mejorar la experiencia de nuestros usuarios. No queremos ser solo un proveedor más de pruebas dentro del proceso de reclutamiento y selección, sino convertirnos en un socio de negocios.
Seguimos invirtiendo en nuestra plataforma, que permite evaluar candidatos y colaboradores con resultados por puesto, área, planta, oficina, estado o país. Este año lanzaremos una nueva versión de la plataforma, buscando mejorar la experiencia del usuario en todo sentido.
AN • Hoy se habla mucho de inteligencia artificial (IA) en recursos humanos. ¿Cuál es la realidad en el caso de Midot?
Nosotros utilizamos inteligencia artificial desde hace muchos años. Cada una de nuestras pruebas incluye el servicio de proctoring para evitar la suplantación de identidad y asegurar que la persona que responde es quien dice ser.
Empleamos IA para tomar fotos aleatorias durante el proceso de la prueba y evitar que alguien más conteste, que se consulte el teléfono o que se busquen respuestas externas. Nuestra plataforma está basada en algoritmos, y eso es inteligencia artificial. Hoy se puso de moda, pero en Midot la utilizamos desde hace mucho tiempo.
AN • Existe la percepción de que este tipo de soluciones están pensadas para grandes corporativos. ¿Qué tan cierto es esto?
No es cierto. Es para todo tamaño de empresa. Para una pequeña y mediana empresa (pyme) puede ser la diferencia entre vivir o morir, porque un fraude o un robo puede acabar con el sueño del emprendedor.
Es un tema del que se habla poco porque duele. Nadie quiere hablar de robos, fraudes o sobornos en su empresa, pero pasa en todas, sin importar el tamaño. Mientras más empresas sepan que hay herramientas para hacerlo, más conciencia habrá. Tener una cultura de integridad va más allá de tener al mejor candidato o al mejor talento: trae beneficios claros en el mediano y largo plazos para las organizaciones.
AN • Midot cuenta con un distintivo visible en LinkedIn. ¿De qué se trata y qué buscan con esta iniciativa?
Nuestros usuarios, que son las áreas de Recursos Humanos, utilizan nuestra plataforma tecnológica, y eso requiere capacitación, entrenamiento y conocimiento para sacarle el mejor provecho. Por eso desarrollamos un programa de certificación para que cualquier persona de Recursos Humanos tome el curso, se certifique y pueda publicar esa certificación en LinkedIn.
Esto nos ayuda a crear comunidad. Nos pasa mucho que una persona que usa Midot en la empresa A se va a la empresa B y vuelve a usar Midot, y luego a la C. Eso sucede por la garantía y la confiabilidad del producto, y porque la persona que ya entendió la herramienta vuelve a implementar una cultura de integridad.
Nuestro eslogan es claro: Todo es cuestión de confianza (It’s all about trust). La confianza, en lo personal, en lo familiar y en lo profesional, es de lo más valioso que hay y también lo más fácil de perder. Por eso se rompen las relaciones humanas y profesionales. AN