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La fuerza de la unión en tiempos de incertidumbre

Vivimos un momento decisivo para México. Una etapa que, más que ser motivo de confrontación o incertidumbre, debe convertirse en una oportunidad histórica para redefinir el rumbo.

Por: Alejandro Desfassiaux Swipe

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| Tiempo de corregir

Durante décadas dejamos de fabricar lo que solíamos producir en territorio nacional. Zapateros, textileros, campesinos, pequeños industriales… muchos fueron desplazados por un modelo económico que privilegió lo importado, frente a lo hecho en México. Y en el camino también se nos fue la confianza. La confianza en lo que podemos crear; en lo que sabemos hacer. Hoy, esa estrategia nos pasa factura. Es tiempo de corregir el rumbo para que el país recupere su fuerza productiva, no solo para abastecerse, sino para exportar con valor agregado.

Con los nuevos aranceles en el horizonte y una economía mundial en transformación es claro que necesitamos recuperar nuestra capacidad productiva con visión, estrategia y unidad.

Desde mi experiencia como empresario he comprobado que el capital está dispuesto a crecer y generar valor. Pero necesita confianza, claridad y condiciones propicias para invertir. ¿Qué pasaría si el gobierno impulsara un verdadero acuerdo nacional? Un acuerdo que convoque a todos los actores —grandes, medianos y pequeños empresarios; empleados; campesinos; autoridades locales— a trabajar por un objetivo común: volver a producir lo que México necesita.

Durante décadas dejamos de fabricar lo que solíamos producir en territorio nacional.

No es un llamado a cerrar fronteras ni a caer en falsas promesas de autosuficiencia absoluta. Es un llamado a abrir posibilidades. Hay tierras. Hay manos. Hay talento. Hay creatividad. Lo que hace falta es voluntad.

Imaginemos un modelo donde las tierras disponibles se transformen en centros productivos, concesionados con visión de largo plazo, con incentivos fiscales efectivos y condiciones laborales dignas. Un país donde se priorice la infraestructura, la seguridad social y pública, así como el bienestar de la gente por encima del discurso político; donde los empresarios no sean vistos como adversarios, sino como aliados; donde el talento mexicano, que migra por falta de oportunidades, encuentre en su tierra razones para quedarse.

Ese México es posible, pero hay que construirlo. Con acuerdos, no con enfrentamientos. Con visión de país, no con intereses de coyuntura.

| Redefinir el papel del Estado

También es tiempo de redefinir el papel del Estado. No como empresario, sino como facilitador. Que se enfoque en lo esencial: brindar seguridad social, garantizar la salud y la educación, invertir en infraestructura estratégica y proteger a quienes emprenden y trabajan. El gobierno no puede —ni debe— hacerlo todo, pero sí puede generar las condiciones para que otros lo hagan mejor.

“El huevo ya está revuelto”, decimos para ilustrar lo complejo de separar lo nacional de lo extranjero en un sistema global interdependiente. Y sí, es difícil. Pero eso no debe paralizarnos. Al contrario: debe impulsarnos a crear una nueva narrativa, donde producir en México deje de ser una excepción y vuelva a ser la regla.

Hoy, nuestra nación tiene una oportunidad extraordinaria. Lo he conversado con legisladores, gobernadores y empresarios: necesitamos sumar.

Hoy, nuestra nación tiene una oportunidad extraordinaria. Lo he conversado con legisladores, gobernadores y empresarios: necesitamos sumar. Las condiciones están ahí. Hay miles de hectáreas ociosas, cientos de empresas listas para invertir en ellas, millones de trabajadores dispuestos a crecer, muchísimas ideas esperando un empujón. Solo hace falta que el Estado nos convoque y nos respalde. Con reglas claras, con incentivos reales, con visión de largo plazo. No podemos seguir viendo cómo nuestros jóvenes migran o, peor aún, son absorbidos por economías criminales que sí ofrecen lo que el mercado formal no ha sabido garantizar: ingresos, estabilidad y sentido de pertenencia.

Hago un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum, a gobiernos locales, al sector privado y a cada ciudadano: sumémonos. México necesita de todos. Porque solo juntos podremos construir el país que soñamos. AN

 


Alejandro Desfassiaux es presidente del Consejo de Administración del Holding de Grupo Multisistemas

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