Smart Fit: cómo transformar México en un país más saludable
Con más de 420 gimnasios, 1.2 millones de clientes y un ambicioso plan de expansión, Smart Fit se ha convertido en un referente de fitness accesible en México. Oriol Cortés, CEO de la compañía en el país, comparte la estrategia detrás del crecimiento, los retos de operar a gran escala y cómo la empresa impulsa hábitos de vida saludable.
Por: Ulises Navarro y Claudia CerezoContinua en la historia
Oriol Cortés
Director general de Smart Fit México
AN • Oriol, ¿cómo ha sido el desarrollo de Smart Fit hasta hoy?
La empresa nació en Brasil y llegó a México en 2011 a través de una joint venture con Grupo Martí, justo en el momento en que la empresa estaba pasando de Alejandro Martí a don Alfredo Harp Helú. En ese entonces identificamos una oportunidad muy clara: en México no existían gimnasios de bajo costo o con precios accesibles, y Grupo Martí, que ya operaba Sport City, conocía bien la industria. Así nació una alianza muy sólida que fue creciendo año tras año.
En 2019 decidimos preparar una salida a Bolsa. Para entonces ya teníamos presencia en casi todos los mercados relevantes de Latinoamérica, y México se había convertido en el segundo país más importante para la compañía —posición que mantiene hasta hoy. Sin embargo, en ese proceso, don Alfredo Harp Helú decidió que ya no tenía sentido seguir en el proyecto. Mantenemos una excelente relación y trabajamos juntos en otros negocios, pero una oferta pública en Brasil no encajaba en su estrategia. Finalmente, la salida a Bolsa no se concretó, aunque realizamos una ronda de inversión muy relevante que nos dejó con una posición de caja privilegiada. Ese capital estaba destinado a hacer de 2020 el año de mayor expansión en nuestra historia.
Pero llegó la pandemia. El 17 de marzo de 2020, antes incluso de que el gobierno decretara la emergencia sanitaria, decidimos cerrar de manera voluntaria nuestros gimnasios. Queríamos ser parte de la solución y no del problema, aunque en ese momento nadie sabía con certeza qué ocurría. Teníamos entonces 150 gimnasios y atendíamos a cerca de medio millón de clientes. Como muchos, pensamos que la pandemia duraría menos de lo que realmente fue.
| Fue un golpe durísimo.
Estuvimos más de un año sin operar en Ciudad de México. Para dimensionar: en marzo de 2020 cerramos; en octubre pudimos reabrir con fuertes restricciones, pero la variante Delta de COVID volvió a detenernos y solo logramos reabrir de manera más estable hasta abril de 2021. En un año completo, operamos apenas mes y medio. Para un modelo basado en la recurrencia y en el pago mensual de los usuarios, esto significó llevar los ingresos prácticamente a cero.
Aun así, nunca dudamos de nuestro modelo. Antes de la pandemia ya éramos líderes en México y Latinoamérica. Lo que hicimos fue entrar en un modo de hibernación y prepararnos para crecer con fuerza en cuanto se levantaran las restricciones. Durante 2020 construimos 20 gimnasios; en 2021, alrededor de 40; en 2022 más de 50, y en 2023 alcanzamos la cifra récord de 78 aperturas.
Hoy contamos con 420 gimnasios en México, atendemos a 1.2 millones de clientes y somos más de 4,000 colaboradores. En comparación con el tamaño que teníamos antes de la pandemia, prácticamente triplicamos la operación. Por eso, aunque fue un periodo durísimo, nosotros decidimos verlo como un reto y una oportunidad. Apostamos todo por México, y esa apuesta se tradujo en crecimiento y consolidación.
AN • ¿Hoy en día tienen presencia en toda la República Mexicana?
Sí, actualmente estamos presentes en todos los estados del país, con excepción de Campeche, donde abriremos nuestro primer gimnasio en Ciudad del Carmen el próximo mes. Con esa apertura, Smart Fit estará presente en toda la República.
Este año tenemos dos hitos muy relevantes. El primero es precisamente Campeche, que nos permitirá completar la cobertura nacional por estados. El segundo es la apertura en la ciudad de Oaxaca. Hoy ya estamos en el estado, en Tuxtepec, pero no en la capital. Oaxaca es la única capital estatal que nos faltaba, y con esta inauguración no solo estaremos en todos los estados, sino también en todas las capitales del país.
AN • ¿Cómo operan los Smart Fit? ¿Todos son propios o también trabajan bajo el esquema de franquicias? ¿Qué podemos esperar hacia adelante en esta iniciativa?
Nuestro modelo es mixto: tenemos franquicias, pero la gran mayoría de los gimnasios son operados directamente por nosotros. De hecho, más del 90% de nuestras unidades en México son propias. Creemos firmemente en operar porque es lo que mejor sabemos hacer, pero también buscamos socios estratégicos en lugares donde nuestra llegada directa sería más complicada.
Por ejemplo, en Baja California y Chihuahua trabajamos con Grupo San Francisco, un aliado clave en esas regiones. También en ciudades más pequeñas preferimos asociarnos con empresarios locales consolidados, que ya tienen operaciones y economías de escala que hacen más eficiente abrir un Smart Fit.
En todas las ciudades con más de 100,000 habitantes intentamos operar directamente. Y solo cuando no es viable, buscamos un socio local que comparta nuestra visión.
AN • Este es un negocio muy atractivo para empresarios, sobre todo fuera de la Ciudad de México, donde quizá ya existen gimnasios con cierta masa crítica, pero que no están profesionalizados. ¿Es un buen momento para asociarse con ustedes?
Sí, en el área de franquicias buscamos principalmente dos tipos de socios. Uno, como mencionan: empresarios que tienen el gimnasio más importante de su ciudad, pero que carecen de procesos, conocimiento profundo del sector o del efecto de red, el famoso network que permite economías de escala, compras centralizadas y otros beneficios que Smart Fit puede ofrecer.
El otro tipo son empresarios que no tienen un gimnasio en su ciudad, pero sí experiencia operando negocios de retail o cafeterías, conocen bien su mercado y saben cómo gestionar operaciones locales. Para ellos, abrir y operar un gimnasio es más sencillo gracias a ese conocimiento de la ciudad y de la industria.
Cuando llegamos a México, abrimos casi simultáneamente dos gimnasios: uno en el centro comercial Ciudad Jardín, en Neza, y otro en Pabellón Cuauhtémoc, en la Colonia Roma. Recibimos muchas dudas: “¿Por qué invertir en México si al mexicano no le gusta hacer deporte?” La realidad es que sí hay interés, pero antes no había infraestructura adecuada. Menos del 1% de los mexicanos asistía a un gimnasio. Existían establecimientos de barrio con infraestructura muy limitada, o gimnasios de alto costo a los que solo podía acceder una minoría.
Nos dimos cuenta de que la gente no hacía ejercicio por falta de interés, sino por la carencia de espacios adecuados: lugares con aire acondicionado, equipamiento moderno, horarios amplios y facilidades de pago. Hoy, más del 5% de los mexicanos asiste a un gimnasio, y estamos orgullosos de que gran parte de ese crecimiento se debe a Smart Fit.
AN • Cuando uno piensa en este crecimiento, ¿cuánto representa la inversión de un gimnasio de Smart Fit?
Hoy, la inversión de un gimnasio Smart Fit oscila entre 18 y 20 millones de pesos, una cifra considerable, pero necesaria. Hasta la fecha, nuestra presencia en México con 420 gimnasios representa más de 400 millones de dólares invertidos, y este año planeamos abrir 90 establecimientos más.
El capital invertido garantiza que podamos ofrecer la mejor experiencia posible: infraestructura de primer nivel, aire acondicionado, baños y agua en todo momento. Por ejemplo, durante la temporada de lluvias, muchos de nuestros gimnasios se abastecen mediante pipas que Smart Fit financia, sin trasladar ese costo a los clientes.
Consideramos que un lugar donde el cliente pueda entrenar y arreglarse después para ir a su trabajo o casa es un “no negociable”.
AN • ¿No valdría la pena tener algún incentivo fiscal adicional para este tipo de negocios?
Es un tema pendiente en nuestra agenda y estamos trabajando activamente con el gobierno. En otros países hemos logrado avances: en Colombia se retiró el IVA a las membresías de gimnasios, y en España se consiguió recientemente lo mismo.
México enfrenta un grave problema de salud: tiene uno de los índices más altos de sobrepeso y obesidad infantil, y un crecimiento alarmante de enfermedades cardiovasculares. La forma más efectiva de atacar este problema no es solo mediante medicina, sino promoviendo la actividad física. Smart Fit tiene la posibilidad de ofrecer una vida más saludable a los mexicanos.
Coincido en que facilitar la accesibilidad a los gimnasios, por ejemplo, con la eliminación del IVA en las membresías, sería un paso concreto que ayudaría a que más personas puedan acceder a una vida activa y saludable.
AN • ¿Estamos lejos de países desarrollados en términos de asistencia al gimnasio o actividad física?
En Estados Unidos, por ejemplo, casi el 20% de la población asiste a un gimnasio. Curiosamente, hace unos años estaba en torno al 16 o 17%. Con el auge de los medicamentos para adelgazar, muchas personas lograron bajar de peso, pero perdieron tono muscular y fuerza física, y eso las llevó a acudir al gimnasio. En los últimos años, ese porcentaje subió cuatro puntos.
Al final, volvemos a lo mismo: no hay atajos para una vida saludable. Existen soluciones rápidas que pueden ayudar a bajar de peso, pero no contribuyen a mejorar la salud integral. Por eso es fundamental pensar en infraestructura y hábitos. El techo es el cielo: México aún tiene un largo camino por recorrer.
Los datos son preocupantes. De acuerdo con cifras del INEGI, en 2024 se registraron más de 192,000 muertes por enfermedades del corazón, derivadas de padecimientos como diabetes, hipertensión y obesidad. La buena noticia es que la actividad física puede prevenir gran parte de estas condiciones. El gimnasio debe formar parte de la rutina diaria de cualquier persona, sin importar la edad, como un hábito clave para un estilo de vida saludable.
AN • Cuando una empresa alcanza una masa crítica tan grande como la de ustedes, surgen oportunidades para negocios paralelos. ¿Hay algo en puerta en este sentido?
Sí, actualmente hemos lanzado varias iniciativas que complementan el gimnasio. Tenemos, por ejemplo, Smart Fit Nutri by Yaoca, una alianza con Canelo Álvarez; ellos desarrollan una línea de proteínas de alta calidad especialmente para nuestros usuarios. También está Smart Fit Energy, una línea de bebidas isotónicas disponibles dentro de los gimnasios, y nuestro último lanzamiento, Smart Fit Body: una báscula de bioimpedancia que registra tus medidas y las envía a la aplicación, donde incluso puedes contratar un Smart Fit Coach, un nutriólogo o entrenador que personaliza tu plan de entrenamiento y seguimiento.
Todo esto tiene un hilo conductor: el gimnasio. Queremos que la vida saludable de nuestros usuarios vaya más allá del levantamiento de pesas. La salud integral incluye nutrición, hidratación adecuada y hábitos de vida sostenibles.
AN • ¿Cómo protegen a los clientes de riesgos inevitables? Por ejemplo, alguien podría excederse con un peso y lesionarse.
Nuestra misión es brindar el máximo contenido de calidad e información posible. Queremos que nuestros usuarios estén bien informados y seguros al practicar deporte. La digitalización ayuda a liberar tiempo de los empleados para que puedan dedicarlo a guiar y corregir a los clientes según su edad y morfología.
Siempre habrá riesgos individuales, pero nuestra estrategia es educar y acompañar. Queremos que todos los mexicanos tengan acceso a gimnasios de alta calidad al menor precio posible. Para lograrlo, debemos enseñarles a usar las instalaciones correctamente, mostrarles qué ejercicios funcionan mejor y compartir las mejores prácticas que hemos observado en los 16 países donde estamos presentes
AN • Sin duda, cuando uno piensa en un gimnasio, los aparatos juegan un papel central. ¿Cuál es la vida útil de los equipos y con qué frecuencia los renuevan?
Una de las misiones de Smart Fit es ofrecer la más alta calidad posible, así que nuestros aparatos siempre deben parecer nuevos. Invertimos considerablemente en mantenimiento; un equipo puede tener una vida útil de más de 10 años con el cuidado adecuado, pero nosotros los renovamos antes para garantizar tecnología de punta y la mejor experiencia para nuestros usuarios.
Por ejemplo, cuando Smart Fit nació, el área de peso libre estaba dominada por hombres musculosos en un espacio pequeño al fondo del gimnasio. Hoy esa área es amplia, incluye a mujeres y hombres de mediana edad que buscan envejecer mejor, y cuenta con aparatos y accesorios específicos para sus necesidades.
Renovar equipos también nos permite generar una economía circular: muchos de nuestros aparatos no se desechan, sino que se venden a gimnasios de barrio; así ayudamos a modernizar la industria en general.
AN • Oriol, ¿cuál es el futuro de Smart Fit en México?
Nuestro objetivo es lograr que cada vez más mexicanos hagan deporte. Cuando ingresé a Smart Fit hace ocho años, la meta inicial era establecer 400 o 500 gimnasios. Hoy estamos en 420 y atendemos a más de 1.2 millones de clientes. Por eso hemos ajustado nuestras metas: ahora hablamos de entre 800 y 1,000 gimnasios, siempre con el foco en fomentar la práctica deportiva y educar sobre la importancia de mantener hábitos saludables.
La población también está envejeciendo; cada vez más clientes son de edad media y avanzada. Incluso personas de entre 50 y 60 años tienen 20 años más de vida por delante, y queremos que puedan disfrutarlos con bienestar. Nuestro compromiso es ayudar a que México evolucione hacia un país más activo y saludable, con gimnasios Smart Fit en todos los barrios y ciudades importantes.
Hoy somos el retailer que más crece en México después de un jugador de autoservicio, con más de 500,000 metros cuadrados rentados, y empleamos directamente a más de 4,000 mexicanos y otros 1,500 indirectamente.
Más que una cadena de gimnasios, Smart Fit representa miles de familias mexicanas. Atendemos al 1% de la población mexicana y pocas empresas en el país pueden decir eso. Nuestro enfoque seguirá siendo invertir en México, generar empleo y estar a la vanguardia en promover un estilo de vida saludable. AN