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Reportaje

AIFA ¿Es realmente una opción para viajar?

Trasladarse al aeropuerto Felipe Ángeles desde Ciudad de México ya no es un problema. Las obras de conectividad avanzan conforme lo planeado y los tiempos se han reducido considerablemente. A finales del 2023 iniciará operaciones el Tren Suburbano, lo que impulsará las operaciones en este nuevo complejo aeroportuario.

Por: Sergio Castañeda Swipe

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| Una crónica real

Han pasado poco más de seis meses, desde su inauguración el pasado 21 de marzo, y las obras de conectividad para disminuir los tiempos de traslado al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), ubicado en Zumpango, Estado de México, avanzan conforme lo planeado.

La ampliación de la Autopista México-Pachuca de cuatro a ocho carriles para facilitar aún más el acceso al aeropuerto, muestra un avance importante; y se prevé que en diciembre próximo concluya la ampliación del Tren Suburbano (se construyen seis nuevas estaciones), que conectará al centro de la Ciudad de México con el AIFA. Este, será uno de los principales medios de transporte masivo del aeropuerto, al contar con una capacidad para trasladar a más de 700 pasajeros en sus cinco vagones eléctricos, a una velocidad de 65 km por hora. Se estima que el tiempo del recorrido será de alrededor de 39 minutos partiendo desde la estación Buenavista.

Mientras esto último sucede, la opción más viable y cómoda para llegar al nuevo complejo aeroportuario sigue siendo el automóvil, ya sea particular o de plataforma (Didi nos cobraba 408.79 pesos, saliendo a la 1:47 de la tarde, desde Miyana Polanco, con un tiempo de 48 minutos); aunque también existe un servicio de vagonetas, que salen de Bellas Artes, en el Centro Histórico; y Gustavo Baz y Valle Dorado, en la zona de Satélite, aunque el número de corridas es limitado, debido al bajo número de vuelos en el AIFA.

El pasado 8 de agosto, Alto Nivel hizo un recorrido en automóvil para conocer y saber cuál es la mejor ruta para llegar al AIFA. Salimos a las 10:38 de la mañana de Miyana Polanco, en Avenida Ejercito Nacional. Tomamos la autopista de cuota México-Pachuca (también se puede tomar la vía libre), que es la ruta ideal para aquellos que viven sobre Avenida Insurgentes y las zonas centro y norte de Ciudad de México.


| Nos tocó un buen trayecto

El trayecto fue bastante rápido, con poco tráfico. Hay que tomar en cuenta que era lunes y temporada de vacaciones. Un kilómetro antes de tomar la salida Santa Lucia-Zumpango, nos encontramos con las últimas obras de ampliación de la autopista, que reducen la velocidad de los vehículos. Aunque el flujo es constante, hay que tomarlas en cuenta si se va a viajar por el AIFA.

Más adelante hicimos conexión con el Entronque Zona Militar, que tiene una extensión de 8 kilómeros y a través del cual se accede a la zona de la terminal de pasajeros del aeropuerto. El entronque es un distribuidor vial que conecta el aeropuerto con tres importantes puntos de la Zona Metropolitana: Naucalpan, Texcoco y Querétaro. En total, hicimos una hora de camino y solo pagamos una caseta, cuyo costo fue de 58 pesos.

Hay que destacar la señalización. En todo el camino encontramos señales informativas, que orientan al usuario durante su recorrido para llegar al AIFA. La infraestructura es otra cosa que sobresale. El estado del tramo de la autopista de cuota México-Pachuca para llegar al AIFA es bueno, al igual que el resto, aunque una vez que se sale de la autopista, el camino es solo de dos carriles y hay que cruzar por varias colonias, con escuelas y semáforos. Esto, sin duda, será problema cuando el aeropuerto aumente el número de vuelos y pasajeros.


A partir del 15 de agosto la nueva terminal aérea tiene 46 vuelos diarios


| Austero, moderno y funcional

¿Qué nos encontramos al llegar al AIFA? Un aeropuerto austero, moderno y funcional. Aunque sus detractores lo llaman “La Bodega Aurrera” y no hay punto de comparación con el proyecto fallido de Texcoco y otros aeropuertos internacionales, como el de Panamá, su diseño es óptimo y su infraestructura de calidad. El edificio de terminal de pasajeros está forrado de vidrio, lo que permite la iluminación natural durante el día y el ahorro de energía. Además, fue construida con un sistema antisísmico que reduce hasta en un 80% las afectaciones provocadas por temblores.

En el tema comercial, la oferta aún es pobre, pero se entiende por el bajo número de vuelos y pasajeros; solo encontramos tres locales abiertos en el área de llegadas: una farmacia, una casa de cambio y una cafetería, aunque el personal nos dice que en la zona de salidas hay más comercios y que varios bancos ya tienen rentados espacios, como BBVA y HSBC, aunque aún no se sabe cuándo arrancarán operaciones. Los baños, sin duda, son algo que quisieramos tener en el AICM, tanto en la Terminal 1 como en la 2.

El estacionamiento, que opera las 24 horas del día, tiene capacidad para casi 5,000 automóviles y el precio por hora es de 33 pesos (en el AICM cuesta 48 pesos la hora, tanto en la Terminal 1 como en la 2). Si tu vuelo es de ida y vuelta, o de más días, pero prefieres regresar en tu propio automóvil, existe la opción de pagar por día, cuyo costo es de 209 pesos (en el AICM el precio es de 316 pesos, tanto en la Terminal 1 como en la 2).


| Los retos

El AIFA tiene tres grandes retos en el corto plazo: concluir las obras de conectividad para disminuir los tiempos de traslado al complejo aeroportuario a más tardar en 2023 (las ampliaciones de la autopista México-Pachuca y del tren Sububano); convencer y atraer al mayor número de pasajeros, negocios y aerolíneas posible; y transportar 5 millones de pasajeros en 2023. Esto último, es lo más complicado.

Hasta el cierre de esta edición, tres aerolíneas nacionales tenían operaciones en el nuevo complejo aeroportuario: Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus, las cuales ofrecen una oferta limitada de vuelos (nueve diarios en promedio) a destinos locales y solo uno internacional, a la Habana, Cuba, todos ellos de bajo costo. Viva Aerobus es la aerolínea con más vuelos: la Habana, Cuba; Guadalajara, Monterrey, Cancún y Oaxaca; seguido de Volaris, que viaja a Tijuana y Cancún; y Aeroméxico, con vuelos a Puerto Vallarta y Mérida (reienemente canceló sus vuelos a Villahermosa y Cancún, por una baja afluencia de pasajeros).

A nivel internacional, la única aerolínea con operaciones en el Felipe Ángeles es la estatal venezolana Conviasa, que solo tiene un vuelo a Caracas cada 15 días. Se espera que los vuelos internacionales de pasajeros a Estados Unidos inicien en el segundo semestre del año.

El mismo día que hicimos el recorrido al AIFA, su director general, Isidoro Pastor Román, informó que a partir del 15 de agosto la nueva terminal aérea tendría 46 vuelos díarios, que incluyen nuevos destinos, como la Paz, Mexicali, Huatulco, Puerto Escondido y Acapulco. Aeroméxico viajará a Acapulco, Guadalajara, Mérida, Monterrey, Oaxaca y Puerto Vallarta.


| El regreso

Una vez que hicimos el recorrido por la terminal, con el apoyo de Carolina Martínez, de Comunicación Social del AIFA, que dirige la maestra Suly Ruiz, nos alistamos para el regreso a Ciudad de México. Esta vez lo hicimos por el Circuito Exterior Mexiquense, que es la principal entrada vehicular al aeropuerto. La vialidad consta de tres carriles de entrada y tres de salida y se encuentra en el tramo de la caseta Tultepec-Santa Lucía, con una longitud aproximada de 4.5 km. El tiempo que hicimos fue similar al de ida, una hora y 7 minutos, y se pagó una sola caseta, cuyo costo fue de 35 pesos.

Para aquellos que quieran utiizar el transporte público para regresar a Ciudad de México u zona metropolitana, existen varias opciones, como los taxis del aeropuerto (existen tres agrupaciones: Taxal, Ataxsa y Flex Shuttle, que actualmente cuentan con 35 taxis en operación, pero que en una primera etapa operarán un total de 54; y se integraría una más, que actualmente opera en el AICM: Confort), cuyo viaje ya incluye el costo de la caseta. El viaje del aeropuerto a Miyana Polanco, punto donde iniciamos nuestro recorrido, tiene un costo de 730 pesos, que se paga en las casetas que están dentro de la terminal.

También existe la opción del servicio de vagonetas, que salen de la Terminal Intermodal de Transporte Terrestre (TITT) y su acceso es por el Eje Troncal a la altura de la entrada del tren suburbano y por el andador Cultural ubicado en el último nivel de la TITT. Estas vagonetas te dejan en tres puntos: Bellas Artes, en el Centro Histórico, con un costo de 120 pesos; Gustavo Baz (110 pesos) y Valle Dorado (100 pesos), en la zona de Satélite.

También está el servicio de autobuses, que ofrecen empresas como Futura (Pachuca), Grupo Pullman de Morelos, Aero Caminante (Toluca), Primera Plus (Querétaro), Conexión (México Norte) y Estrella Roja (Puebla). Los taxis de plataforma no son opción, pues tienen prohíbido recoger pasaje en la terminal. Buen viaje y regreso. AN

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