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Opinión

Estrategia de negocio: proactiva, no reactiva

Por: Mtra. Sylvia Hernández Benítez
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Más que un año de recuperación, como lo esperaba el sector empresarial después de dos años de pandemia, el año 2022 ha sido un año muy complejo, con una inflación no vista en los últimos 40 años, la cual se ha convertido en una de las principales preocupaciones para la economía mundial, y fuertes impactos en las ventas debido a los problemas en la cadena de suministro, detonados por la inesperada guerra de Rusia y Ucrania. ¿Cómo afrontar este contexto bajo una perspectiva estratégica?


 

Ante la necesidad de mantener un desempeño financiero viable en el presente, los líderes empresariales enfrentan la disyuntiva de definir cómo afrontar el incremento en sus costos: asumir las pérdidas en sus márgenes o transferir y aumentar los precios a sus consumidores, lo que podría impactar en una baja de volúmenes y pérdida de clientes hacia el futuro. Sin embargo, tener una estrategia cortoplacista puede conllevar un costo mayor, que incluso ponga en riesgo la viabilidad del negocio en los próximos años.

Más que salvar el 2022, parece inminente enfocar ya el pensamiento estratégico hacia el 2023. Anticipar el o los escenarios posibles del próximo año podrá ayudar a identificar oportunidades que, a través de la innovación estratégica, puedan capitalizarse en beneficio del crecimiento del negocio.


| 5 prioridades estratégicas de negocio 2023

El consumidor, en el centro de la estrategia

Ante un contexto inflacionario, que está impactando fuertemente el poder adquisitivo de los consumidores y, por ende, el consumo masivo, las marcas que no están enfocadas en entender las necesidades funcionales y emocionales de sus usuarios y clientes pagarán el precio muy pronto. No se puede perder de vista que, ante la globalización y el e-commerce, las barreras de entrada son cada vez más débiles, y las opciones en cualquier sector se ha vuelto infinitas. La estrategia de negocio 2023 puede compensar a los consumidores a través de nuevas propuestas de valor, acordes, accesibles y vinculadas a sus prioridades: múltiples opciones de pago, entrega a domicilio, productos éticos y sostenibles, etc.

Reconfiguración de la cadena de suministro

El desafío de las cadenas de suministro, en la actualidad, muy probablemente continuará en el 2023; por lo que las empresas deben centrarse en una recuperación a mediano plazo y planear una reestructura para evitar una escasez similar en el futuro. Así pues, desarrollar una cadena de suministro de varios niveles, y conscientes del origen del suministro, se vuelve inminente desde ahora. Esto les permitirá administrar el capital, la producción y la distribución de nuevas formas, que los beneficiarán también en el futuro.

Continuar con la transformación digital

Frenar la transformación digital del negocio sería un error costoso y solo ampliaría la brecha con quienes la iniciaron, incluso antes de la pandemia, poniendo en desventaja sus propuestas de valor y, como resultado, perder la preferencia de los consumidores. Por el contrario, es clave para el 2023 apalancar lo más posible el modelo de negocio hacia la digitalización. Hacerlo conlleva mantener un continuo aprendizaje del futuro. El uso de las tecnologías exponenciales, como la inteligencia artificial, permite identificar patrones de datos en tiempo real y predecir tendencias de comportamientos futuros, lo cual es muy útil en entornos tan complejos como los actuales. Además, el uso de la tecnología también permite optimizar y eficientizar procesos operativos, que se traducen en mejoras de productos y servicios, o crear nuevas soluciones innovadoras.


Operaciones sostenibles y respetuosas con el medio ambiente

Ante los retos de sustentabilidad globales, y a medida que los consumidores se vuelven más conscientes de cómo los bienes y servicios en los que invierten están impactando en el medio ambiente, ya no solo eligen, exigen a las empresas operar de la manera más consciente con el medio ambiente para reducir su impacto ambiental.

La estrategia de negocio 2023 debe contemplar un propósito sostenible. Es apremiante consolidar un modelo de negocio socialmente responsable que agregue valor a sus grupos de interés o stakeholders, comunidades locales, el personal, accionistas y, lo que es más importante, el planeta. Las empresas que no operen de la manera más respetuosa posible con el medio ambiente serán rechazadas y favorecidas las que sí lo hagan. Los esfuerzos en sustentabilidad son bien valorados en entornos de crisis, pero implican un compromiso constante y de largo plazo.

Agilidad y rapidez

La agilidad y rapidez son factores clave para enfrentar entornos volátiles, inciertos, complejos y ambiguos, como los que vivimos. Por ello, el actuar anticipadamente, pero también de manera ágil y rápida, son factores clave para la estrategia de negocio 2023. Moverse rápido puede ser un gran diferenciador estratégico; de lo contrario, moverse lento pone en riesgo el futuro del negocio; las empresas modernas viven o mueren en función de su capacidad de adaptación. Contar con una gestión de negocio ágil favorece la innovación continua, para seguir siendo relevantes en un mundo cambiante; puede reducir costos y agregar valor a toda la operación, en beneficio de sus consumidores y usuarios.

Si bien este año ha sido muy difícil por las nuevas variables que se sumaron al contexto macroeconómico, se deben tomar los aprendizajes y enfocar la estrategia hacia el futuro. Ser proactivo, y no reactivo, es la mejor fórmula para ganar. Bienvenido 2023. AN



La Maestra Sylvia Hernández Banítez es Business Strategy Advisor (Business Transformation, Corporate Strategy, Strategic Innovation, Marketing & Communications).

LinkedIn: Sylvia Hernández

Twitter: @SylviaHB02
IG: @shb_strategicthinking
www.shb-strategictinking.com

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